jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 13. MINISTERIO DE MILAGROS

A. ¿QUE ES UN MILAGRO?

Hechos 4:30 “Mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.”
1 Corintios 12:28 “Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.”
Hay tres palabras en las escrituras que tienen un significado similar: señales, maravillas y milagros. Estos se refieren a fenó­menos sobrenaturales que son presenciados y observados, pero que no pueden ser explicados por los conocimientos del hombre debido a que son efectuados por la intervención directa del poder de Dios.
¿Qué es un milagro?
Se ha dado en definir al milagro como un acto “violatorio a la naturaleza”. Sin embargo, eso no es absolutamente cierto. Sería más preciso decir que, “Un milagro es un fenómeno que es con­trario a lo que nosotros conocemos como naturaleza.” Realmente, no hay nada que constituya un milagro para Dios, porque todo no solo es posible para El, sino que todo es comprendido por El. Solamente para el hombre un extraño fenómeno se le convierte en un milagro.
Dios puede trabajar contrariamente a las leyes naturales que El mismo estableció en el hecho de la creación, y El también puede trabajar en un nivel natural superior que sobrepasaría las simples leyes de la naturaleza conocidas por el hombre. En cualquiera de los casos, se convierte en un milagro para el hombre pero no para Dios.
Para poder ilustrar mejor lo antedicho, pensemos en la ley de la gravedad. Podemos observar un gran avión de propulsión a chorro que pesa varios cientos de toneladas. La ley de la gravedad atrae el avión hacia la tierra y parecería prácticamente imposible que este pesado avión despegara del suelo. Cuando eventual­ mente lo vemos correr por la pista y luego despegar, nos parece un milagro. En realidad, la atracción de la gravedad sigue estando presente, pero otro poder ha tomado su lugar y el avión ha cedido a una ley de fuerza mayor que la de la gravedad.
Hoy en día estamos rodeados de modernos inventos, que cier­tamente hubieran parecido milagros cien años atrás. La radio y la televisión son milagros de la ciencia moderna.
Cuando Dios ejecuta un acto de poder sobrehumano, puede ser que está simplemente trabajando en un nivel superior al de las leyes naturales. De otra manera, El puede suspender todas las leyes naturales y anular todo. Esto lo puede hacer porque El es el Creador.

Por lo tanto, podemos aventurar una simple definición diciendo que: “Un milagro es un hecho sobrenatural el cual puede ser visto y observado por el hombre, pero que se encuentra más allá del entendimiento del hombre.”

B. EL DIOS DE LA CREACION ES EL DIOS DE LOS MILAGROS

El creer en el Creador es creer en el Dios de los milagros. Es imposible creer en uno sin creer en el otro.
Los dos milagros más grandes y maravillosos que superan a todos los demás son la “Creación” y la “Redención del Hombre”. Todos los demás milagros son secundarios en significación com­parados con estos dos asombrosos actos de Dios.
Dios en soberano poder e inteligencia hizo existir el Universo, y ahora sigue sustentando y guiándolo.
La naturaleza tiene un orden pero Dios no está irremediablemente comprometido con aquello al cual hizo existir. La naturaleza es plástica en las manos de su Creador soberano.
Aquí la fe en el “Dios de los Milagros” es un elemento muy importante. Muchas veces la fe se construye y se inspira por la presencia de milagros. De otra forma, la fe es el elemento que mueve la mano de Dios en la ejecución de los milagros. La incre­dulidad puede impedir a Dios el hacer milagros. Jesús fue impe­dido de realizar muchos milagros en su pueblo natal de Nazaret debido a la incredulidad.
Mateo 13:58 “Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.”

C. EL PROPOSITO DE LOS MILAGROS

¿Por qué obró Dios milagros? ¿Por qué sigue El obrando mila­gros? ¿Obró Dios milagros para entretenerse a sí mismo o para entretener al hombre? ¿Obra El estos milagros solamente para demostrar que puede realizar estas cosas? ¿Son actos de capri­cho o de disposición de ánimo? ¿Realiza El estos milagros como un mago extraería un conejo de una galera?
¡Ciertamente que no!
Los milagros no ocurren porque si. Existe un propósito divino detrás de cada uno de los actos de Dios. Casi sin excepción, ellos tienen lugar con el propósito de administrar a las necesidades del hombre. Dios está continuamente llamando al hombre hacia El, y éste es uno de los medios que utiliza. Por medio de sus poderosos milagros, Dios muestra su infinito amor al hombre. Su misericor­dia y compasión se revelan a través de sus milagros. Hasta sus milagros de juicio muchas veces son actos de misericordia. En Egipto sus milagros de juicio contra Faraón mostró su poder ante su gente y reforzó su fe.

D. ¿HA PASADO LA ERA DE LOS MILAGROS?

Los agnósticos y los incrédulos con frecuencia aseguran que la era de los milagros ha pasado. Sin embargo, éste es solamente un argumento vacío de parte de aquellos que no creen en la Biblia. En ningún pasaje de la Biblia ni siquiera se insinúa de que tal cosa sea cierta. Por el contrario la Biblia nos da amplias pruebas de que la era de los milagros no ha pasado-y que Dios sigue haciendo milagros a favor de su gente.
Estamos aún en la Dispensación de la iglesia. La Edad de la Iglesia comenzó en el Aposento Alto en el día de Pentecostés y no se terminará hasta que Jesús venga a arrebatar la novia para Si. Esta Edad de la Iglesia comenzó con muchos milagros y como aún estamos en esta edad, podemos esperar milagros.

Hay solamente un cuerpo, y Jesucristo ha colocado dentro de ese cuerpo el “hacer milagros.”

1 Corintios 12:10 “A otro el hacer milagros: a otro...”
1 Corintios 12:28 “ ... luego los que hacen milagros...”
1 Corintios 12:29 “¿Hacen todos milagros?”

Ciertamente si el hacer milagros ha sido colocado dentro del cuerpo, tenemos todo derecho de presenciar milagros hoy en día.
En la gran Comisión, Jesús comisionó a sus discípulos el hacer milagros como un fruto del ministerio del Evangelio.
Marcos 16:17-18 “...En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”

Se presenta a veces el argumento que en los tiempos de la Biblia, los milagros eran necesarios para establecer la fe y para vencer los poderes de demonios. Si nosotros somos honestos, tendríamos que admitir que nuestra fe está bajo un ataque más grande y el poder demoníaco es más fuerte hoy en día que en cualquier otro tiempo en la historia del hombre. Si fue importante en los tiempos de la Biblia, cuanto más importante es hoy en día que Dios demuestre Su poder realizando milagros.

Gracias a Dios, el día de los milagros todavía está aquí.
Posiblemente la prueba más fuerte de este hecho es el Cristo inmutable, “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.” Hebreos 13:8
TOMO II: LA VIDA DE JESUS
CURSO INTERNACIONAL "ALPHA"
RALH VICENTS REYNOLDS