jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 15. MILAGROS DE PROVISION

En esta lección estaremos estudiando seis milagros efectuados por nuestro Señor. Estos milagros prueban que Jesús es el gran Proveedor para las necesidades del hombre. Y lo vemos en esta lección como el JEHOVAH-JIREH.

A. JESUS CONVIERTE EL AGUA EN VINO

1. Referencias bíblicas Juan 2:1-11

2. Circunstancias

Este milagro fue el primero que Jesús efectuó en Su ministerio. Tuvo lugar en Caná, una villa a ocho kilómetros al noreste de Nazaret. Aconteció al tercer día después de la conversación de nuestro Señor con Natanael.

La ocasión para este milagro fue la fiesta de un casamiento. Es muy posible que María hubiera sido un parienta cercana, o amiga de la novia, porque dio la impresión de asumir cierta responsabili­dad con respecto a la boda. Jesús y sus discípulos habían sido invitados a la boda.

Nosotros concluimos que José había fallecido algún tiempo antes de esto, debido a que: (a) No se hace mención de su pre­sencia en la boda; y (b) durante el momento de necesidad María recurrió a Jesús. Si José hubiera fallecido antes de esto, Jesús, el hijo mayor, sería el jefe de la familia, y María estaría acostumbrada en recurrir a El en momento de necesidad.

3. Necesidad

La provisión de vino se agotó. Tal vez hubieron muchos más convidados de los que se habían planeado, y es muy posible que la familia era pobre, y tenía un abastecimiento inadecuado. De cualquier manera, hubiera sido ello una gran vergüenza y una desgracia para esta familia.

4. ¿Cómo fue obrado el milagro?

El milagro fue obrado a través de un acto de OBEDIENCIA. María había dado instrucciones al sirviente de efectuar cualquier cosa que Jesús le indicara. Le fue dicho que llenara seis tinajas con agua y luego extrajera y diese al gobernador de la fiesta. Este sirviente lo hizo tal cual, y el milagro tuvo lugar. Se cumplió la completa y explícita obediencia, ya que las vasijas fueron llenadas hasta el cuello.

La capacidad de un barrilito o tinaja es de alrededor treinta y seis litros, y se estima que se crearon cuatrocientos ochenta litros de vino.

La calidad del vino fue excelente, la cual fue testificado por el gobernador de la fiesta.

5. Resultados y lección enseñada

Era completamente apropiado que Jesús comenzara Su minis­terio con un milagro de esta naturaleza. Este milagro administró a la multitud congregada allí para el casamiento, pero también con­ tribuyó a manifestar públicamente Su propia gloria. Esto llamó la atención de sus discípulos hacia su verdadera identidad cuya fe se fortaleció y aumentó en El.

Juan 1:14 “...(y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre)...”

El milagro reveló a Jesús como el Creador. Alguien ha escrito: “El agua vió la cara de su Creador y sonrojó.

B. LA REDADA DE LOS PECES

1. Referencia Bíblica Lucas 5:1-11
2. Circunstancias

Pedro, Jacobo y Juan ya eran discípulos del Señor. Habían comenzado a seguir a Jesús después de la escena que tuvo lugar en el Río Jordán. Habían estado presentes durante el primer mila­gro en Caná. Sin embargo, aun no habían tomado la decisión de abandonar la ocupación de pescadores para seguir a Jesús dando todo su tiempo al ministerio.

Mientras Jesús se hallaba dedicado a su ministerio en las ribe­ras del Mar de Galilea, observó a sus discípulos lavando sus redes después de haber estado pescando infructuosamente toda la noche. Muy al parecer, estaban cansados y desalentados. Jesús estaba al tanto de esto y supo que esta era una oportunidad de llevar a ellos la necesidad de una dedicación total.

Se sentó dentro de la barca de Pedro y enseñó a la gente. Luego le dijo a Pedro: “Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.”

3. Necesidad
Existía la necesidad de suplir a estos pescadores con pescado, porque habían trabajado toda la noche y estaban grandemente desalentados. Sin embargo, la necesidad mayor era la de con­ vencer a Pedro que Jesucristo proveería todas sus necesidades si el abandonara todo para seguir al Señor.

4. ¿Como fue obrado el milagro?
El milagro fue obrado por un acto de OBEDIENCIA completa. Pedro pensaba que era totalmente en vano, pero aun tuvo sufi­ciente confianza en Jesús que estaba dispuesto a obedecerle. Ciertamente, él no lo hubiese hecho por ningún otro. El obedeció porque Jesús se lo pidió. “Mas en tu palabra, echaré la red.” (Versí­culo 5) Pedro fue instruido en hacer dos cosas: (a) bogar hasta lo profundo; y (b) arrojar sus redes.
A pesar del hecho de estar fatigado, haber lavado sus redes y estar a punto de colgarlas para que se secasen, él obedeció.

5. Resultados y lección enseñada
La redada de peces fue tan milagrosa que Pedro llamó a Jacobo y a Juan para que lo ayudaran. Ambas barcas no podían contener todos los peces que habían pescado. Pedro se sintió afligido al comprender su iniquidad, y exclamó: “Apártate de mí; porque soy hombre pecador.” Pedro admitió su culpabilidad y estaba atónito.

De inmediato, Jesús los llamó para que abandonaran su ocu­pación para dar todo su tiempo a su ministerio. Se le dijo a Pedro: “No temas.” No habría ninguna razón para que se inquietase o que temiese. En lugar de temer, él debía confiar. A través del ministerio de este milagro, pudieron ellos tener suficiente fe para abandonar todo y convertirse en “pescadores de hombres.”

C. ALIMENTANDO A LOS CINCO MIL

1. Referencias Bíblicas Mateo 14:15-21; Juan 6:5-14

2. Circunstancias

Una gran multitud de gente había seguido a Jesús hasta el desierto. Jesús contempló a la multitud sintiendo compasión por ella. Sus discípulos querían que El dispersara a la multitud hacia las villas de manera que pudiesen ir a comprar alimentos.

3. Necesidad

Habían reunidos cinco mil hombres además de mujeres y niños. Ellos tenían hambre. La única comida disponible era el almuerzo de un jovencito, constituido por cinco hogazas de pan y dos peces.

4. ¿Como fue obrado el milagro?

El jovencito dio a Jesús cuanto tenía. Jesús miró hacia los cielos, bendijo el alimento, los partió y se lo dio a sus discípulos. Los discípulos fueron instruidos de repartirlo a la multitud. Los alimentos se multiplicaron para satisfacer las necesidades a med­ida que la multitud los ingería. Todos comieron y quedaron satisfechos.

Este milagro aconteció porque un jovencito llevó y entregó a Jesús cuanto tenía, lo cual fue bendecido por el Señor. Nueva­ mente, necesitó de OBEDIENCIA de parte de los discípulos.

5. Resultados y lección enseñada

Todos fueron saciados quedando 12 cestas de fragmentos. Esta lección señala hacia Jesucristo, quien es el PAN DE VIDA.

Lecciones secundarias de enseñanza: (a) Llevar todo lo nuestro a Jesucristo; (b) Nuestro alimento debe ser bendecido; (c) No debe haber desperdicio.
TOMO II: LA VIDA DE JESUS
CURSO INTERNACIONAL "ALPHA"
RALH VICENTS REYNOLDS