jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 7. EL BAUTISMO DE JESUS

TEXTO: Mateo 3:13-17; Marcos 1:9-11; Lucas 3:21-22; Juan 1:26-34.

A. ANTES DE SU BAUTISMO:

No sabemos mucho sobre la adolescencia y juventud de Jesús. Sin duda, El asistió a la sinagoga local en Nazaret y asistió a la escuela como los demás niños judíos.

El tenía solamente doce años de edad cuando asombró a los doctores en el Templo con su sabiduría. Su respuesta a sus padres nos dice muchas cosas.

Lucas 2:49 “¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?”

Se nos dice que era obediente y sumiso a sus padres (Lucas 2:51).

Mientras que Jesús crecía, no solamente creció físicamente, sino que también en sabiduría y en favor para con Dios y los hombres. (Lucas 2:52).

También sabemos que trabajó en el oficio de carpintero, porque se preguntó con referencia a El: “¿No es éste el carpin­ tero?” (Marcos 6:3). Podemos imaginario trabajando y traspi­ rando sobre el banco de carpintero. Debemos ser agradecidos de que El experimentó lo que es el trabajo duro y lo que significa estar cansado.

Jesús fue bautizado y comenzó su ministerio cuando tuvo treinta años de edad (Lucas 3:23). En alguna ocasión en el lapso de esos dieciocho años, José murió, porque no se hace men­ ción de él después que Jesús comenzó su ministerio. El primer milagro en Caná también sugiere que María consideraba a Jesús como jefe del hogar El era el mayor y como tal tendría esa responsabilidad del hogar después de la muerte de José.

B. EL PROPOSITO DEL BAUTISMO DE JESUS:

Ciertamente Jesús no fue bautizado para el perdón de sus pecados, porque El era sin pecado.

Juan unusalmente examinaba a los candidatos antes del bau­ tismo. Los penitentes venían con la humilde confesión de sus pecados y la manifestación de profunda contrición. Jesús no hizo tal confesión de culpabilidad ni mostró ninguna tristeza. Jesús llegó con tal pureza y paz que causó que Juan retroce­ diese con un sentimiento de indignidad y pecado.

La verdadera razón por la cual Jesús fue bautizado fue expresada por El,mismo. “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia.” Mateo 3:15.

Jesús nació bajo la Ley, y durante Su infancia fue circunci­ dado y redimido. Más tarde pagó sus tributos al templo. Fue digno que El cumpliera todas las ordenanzas del pacto Abraha­ mico. El no vino a destruir la Ley sino para cumplirla y darle un sentido más profundo (Mateo 5:17). A través de Su vida, El cum­ plió la Ley de manera que así pudiese salvar a aquellos que estaban bajo la Ley.

Las primeras palabras de su ministerio fueron: “Deja ahora, porque así c-onviene que cumplamos toda justicia.”

C. EL RECONOCIMIENTO DEL MESIAS POR JUAN:

Sin duda, Juan conocía a Jesús como primo, pero no conocía a Jesús corno el Mesías. Aunque se sentía indigno para bauti­ zarlo, todavía no conocía su verdadera identidad. Sin embargo, Juan sabía que él era el predecesor del Mesías y que Dios le había dado una señal definida mediante la cual él podría reconocerlo.

Juan 1:33 “Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.”

Cuando Jesús salió de las aguas, había una visible manifes­ tación del Espíritu descendiendo y posándose sobre él. También había una rnanifestación audible de la voz de los cielos diciendo: “Este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia.”

Parece que la visión y la voz fueron vista y oída solamente por Juan y Jesús. Juan vio el Espíritu, oyó la voz y fue un testigo permanente de la deidad de Jesús.

Existen dos errores que debemos evitar aquí:

1. Algunos dicen que allí se ve la Trinidad, las tres personas en la Deidad. No es verdad. Había un triple fenómeno en el Aposento Alto, pero esto no fue prueba de la Trinidad. Aunque podían sentir el Espíritu Santo, ver lenguas de fuego y oir lenguas, había solamente un Espíritu. De igual manera las dos manifestaciones en el Jordán no prueban la Trinidad.

2. Algunos dicen que Jesús fue solamente humano hasta este momento y entonces llegó a ser Divino. Sin embargo, Jesús era Divino desde su concepción en el vientre de la virgen. Nuevamente, Jesús estaba dando cumplimiento a la rectitud del Antiguo Testamento. Cada profeta y rey tenía que ser ungido cuando entraron en su ministerio. Aquí Jesús fue ungido como Profeta, Sacerdote y Rey.

D. EL ORDEN DE LOS ACONTECIMIENTOS:

Debemos recordar que Juan no dijo: “He aquí el Cordero de Dios” cuando Jesús fue bautizado. El primer capítulo de Juan aclara esto perfectamente.

¿Cuál fue el orden de los acontecimientos?

1. Jesús fue bautizado y llevado inmediatamente al desierto.
2. Jesús fue tentado durante cuarenta días.
3. Jesús regresó al Jordán y se paró en medio de la multitud (versículo 26).
4. Al día siguiente, Juan dijo: “He aquí el Cordero de Dios” (versículo 29).
5. Al día siguiente, Juan nuevamente dijo: “He aquí el Cordero de Dios” y dos de sus discípulos siguieron a Jesús (versículo 37).

Estos discípulos eran Andrés y Juan, el amado discípulo. Andrés trajo a Simón Pedro a Jesús.
6. Al día siguiente, Jesús fue a Galilea, después de haber ¡la­ mado a Felipe y Natanael.
Al estudiar cuidadosamente la historia, observamos que Juan dijo: “He aquí el Cordero de Dios” cuando Jesús regresó de la tentación y, por supuesto, Juan lo reconoció.
TOMO I: LA VIDA DE JESUS
CURSO INTERNACIONAL "ALPHA"
RALH VICENTS REYNOLDS