jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 6. NACIMIENTO Y NIÑEZ DE JESUS

TEXTO: Mateo capítulos 1 y 2; Lucas capítulos 1 y 2.

A. LA ANUNCIACION:

Dios ordenó que su hijo naciera de una mujer humana de manera que pudiese vivir una vida humana completa.

Génesis 3:15 “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza y tú le herirás en el calcañar”
Gálatas 4:4 “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley.”

María, una virgen de Nazaret, fue escogida para el honor de ser la madre del Hijo de Dios. Seis meses después del anuncio angelical profetizando el nacimiento de Juan el Bautista, un ángel informó a María de que ella sería la madre del Redentor El Espíritu Santo le cubriría con Su sombra y el hijo que nacería sería el Hijo de Dios. María había sido favorecida por Dios con el privilegio deseado por todas las madres judías-el honor de dar a luz al Mesías.

María estaba desposada a un hombre piadoso llamado José. Cuando José supo que María estaba encinta, él planeó desha­ cerse de ella, pero entendió a través de un ángel que la criatura fue engendrada por el Espíritu Santo y que debía nacer de una vi rgen.

El estudiante debe notar que el “nacimiento virginal” no es lo mismo que la “inmaculada concepción el cual es un dogma de la iglesia Católica Romana al efecto de que María nació sin la mácula del pecado original.

B. EL NACIMIENTO DEL SALVADOR:

1. Fecha:

La fecha del nacimiento de nuestro Señor fue planeada perfectamente. Pablo escribió de que Jesús nació dentro del “cumplimiento del tiempo” (Gálatas 4:4). Dios nunca llega tarde o temprano; El siempre llega justo a tiempo.


Aparentemente Dios planeó de que no se supiese el día, debido a la tendencia de adorar los días y lugares santos. No obstante, es posible tener una idea aproximada del tiempo del nacimiento de Cristo. Augusto ordenó que se hiciera un censo de la población en todo el Imperio. Esto fue planeado para el año 8 A.C., pero se sabe de que este censo fue reali­ zado en Egipto en el año 6 A.C., y es muy posible que fuera realizado en Palestina el año siguiente, 5 A.C. Herodes murió en el año 4 A.C., y él vivía todavía cuando nació Jesús. Juan comenz(5 su ministerio en el año decimoquinto de Tiberio, a los treinta años, haciendo caer su cumpleaños en el año 5 A.C. Es muy posible que Juan naciera en la primavera del año 5 A.C. y Jesús seis meses más tarde en el otoño del mismo año.

No conocemos el día ni el mes de Su nacimiento. Tuvo lugar mientras los rebaños aun estaban pastoreando en campo abierto. Por lo tanto, tenía que haber sido a fines del verano o al principio del otoño, no más tarde que el mes de octubre.

El 25 de diciembre era la fecha de la fiesta romana pagana de Saturnalia. Era una ocasión de gran corrupción moral y también era una ocasión de buena voluntad, en la que no se ejecutaba a ningún criminal, y los amigos se obsequiaban regalos entre sí. Durante todo este día los esclavos disfruta­ ban de su libertad. Los cristianos sacaban ventaja de esta fiesta para pasar el día celebrando el nacimiento de nuestro Señor

2. Lugar:

Al realizarse el censo, se ordenó que los judíos debían enrolari,e en sus ciudades natales. Tanto José como María eran de descendencia Davídica cuya ciudad natal era Belén. Esto fue en cumplimiento de una profecía.

Miqueas 5:2 “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel.”

Belén está situada casi 10 Kms. al sur de Jerusalén. Era una hermosa ciudad rodeada por terrazas cubiertas con viñas y árboles frutales. Era la ciudad natal del rey David. Cerca de esta ciudad Raque¡ había fallecido al dar a luz. Era también la ciudad de Rut y Booz.

Cuando llegaron a Belén, encontraron al pueblo lleno de gente que había llegado para inscribirse en el censo. No había sitio disponible para acomodarse, de manera que fueron obligados a pasar la noche en el establo abierto donde se albergaba a los animales.

3. La Adoracion De Los Angeles:

En las praderas al este de Belén habían pastores judíos de humilde condición que vigilaban sus rebaños. Fueron estos hombres sumamente humildes a quienes Dios reveló su gloria.

Un ángel de repente se presentó delante de ellos y una gran luz resplandeció alrededor de ellos. El ángel calmó sus ansiedades y temores con la alegre noticia: “ ... porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor” (Lucas 2:10-11).

Apresurándose a Belén, los pastores encontraron a María y a José, con el recién nacido acostado en el pesebre, tal como lo había dicho el ángel. María no tenía a nadie que la asistiera. Ella misma había envuelto a la criatura con pañales y lo había acostado en el pesebre. Los pastores les hicieron saber lo que se les había dicho a ellos acerca del niño. Todos estaban sorprendidos sobre estas cosas, pero María guar­ daba todos estas cosas, meditándolas en su corazón.

C. SU CIRCUNCISION Y PRESENTACION EN EL TEMPLO:

Cuando habían pasado ocho días, Jesús fue circuncidado según la Ley de Moisés (Levítico 12:3). En ese momento se le dio un nombre. Usualmente los padres escogían el nombre de sus hijos, pero Dios a través de Gabriel nombró a Jesús (Jehová­ -Salvador).

La purificación de los padres y la redención del primer hijo varón tuvo lugar conforme a la ley, cuarenta y un días después del nacimiento (Levítico 12:6). En la presentación en el Templo, los ricos podían traer un cordero, y los pobres dos palomas. El regalo de Miaría indicaba la humilde condición en que se encontraban.

Había en Jerusalén un hombre piadoso llamado Simeón. A este hombre de edad avanzada se le había revelado que no moriría hasta que viese al Ungido del Señor Cuando María y José entraron para presentar a Jesús al sacerdote, Simeón tomó a Jesús en sus brazos y bendijo a Dios. Simeón pronunció sus alabanzas a Dios en profecía poética. Los años de oración y paciente espera fueron al fin recompensados. Sus años de estu­ dios de las profecías le habían permitido ver al sufrido Redentor mientras otrcs buscaban solamente a un rey temporal.

El himno de Simeón puede dividirse en tres estrofas:

1. Reconocimiento del acercamiento final de su vida, con agradecimiento y oración para un final en paz. (Lucas 2:29-30).
2. Declaración concerniente al infante Salvador; Una Luz Uni­ versal para todas las naciones y la verdadera gloria de Israel.
3. Profecía de los sufrimientos en Calvario y la pena personal de María.

La profetisa, Ana, de la tribu de Aser y de una familia promi­ nente, había sido viuda durante ochenta y cuatro años después de haber estado casada durante siete años. Esto significa que tenía más de cien años de edad. Ella se sintió conmovida por las palabras de Simeón, y comenzó a dar gracias y alabanzas a Dios, y hablé acerca del infante Jesús.

D. LA LLEGADA DE LOS MAGOS:

Llegaron a Jerusalén escolásticos gentiles que preguntaron donde podrían encontrar al Rey de los judíos, cuyo nacimiento se les había anunciado por medio de una extraña estrella. Estos hombres eran estudiantes de ciencia, especialmente astrología y religión. Procedían del este, muy posiblemente de Persia, Arabia y Babilonia.

Cuando estos hombres sabios preguntaron acerca del lugar del nacimiento del Mesías, el rey Herodes convocó los sacer­ dotes y los escribas, quienes le informaron que Belén sería el lugar de nacimiento del Rey. Herodes de inmediato planeó des­ truirlo e instruyó a los magos que le informaran cuando lo encontraran. Sin embargo, los magos fueron avisados en un sueño y regresaron a sus respectivos países por otro camino. Los padres de Jesús fueron avisados por un ángel y huyeron a Egipto.

José y María ya no estaban en el establo sino ahora vivían en una casa. Cuando los magos dejaron a Herodes, vieron nueva­ mente la estrella y ésta los guió hasta la casa. Entraron, vieron al bebé con su madre, se arrodillaron y le adoraron. Luego abrieron sus cofres y presentaron oro y costosas especies.

El incienso era una goma olorosa, y la mirra era una goma usada en el oriente como perfume y también como especie, medicina y para embalsamar

Cuando los magos no regresaron, Herodes se enfureció y ordenó que todos los niños en Belén de dos años para abajo debían morir

José y María permanecieron en Egipto hasta la muerte de Herodes. Luego regresaron a Galilea y residieron en Nazaret.

E. LA VISITA A JERUSALEN:

Se nos ha dicho muy poco sobre los días de la niñez de Jesús. Hay dos versículos que nos hablan de su crecimiento y desarrollo.

Lucas 2:40 “Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.”
Lucas 2:52 “Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.”

La educación de la criatura judía comenzaba en su hogar Tan pronto que podía hablar, la madre le enseñaba el SEMA. (Deut. 6A 9; Números 11:13-21; 15:37-41). El padre tenía la responsabi­ lidad de enseñar a su hijo el Tora. Podemos tener la certeza de que José y María eran diligentes en su responsabilidad. La edu­ cación formal comenzaba en la sinagoga local a la edad de seis años. Desde los seis hasta los diez años de edad, el libro o texto principal era el Antiguo Testamento.



Solamente una vez se nos da una referencia de sus días de juventud. Esto) fue una ocasión cuando acompañó a sus padres a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Jesús tenía doce años de edad. Cuando sus padres estaban de regreso a Nazaret, habían ya viajado todo un día cuando descubrieron que el joven había sido dejado atrás. De inmediato regresaron y lo encontraron al tercer día en el Templo sentado al pie de los Doctores. Todos estaban maravillados de- la sabiduría y el conocimiento de este muchacho de doce años.

La respuesta que dio a su madre reveló que El ya se hallaba consciente de Su identidad y misión.

Lucas 2:49 “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?”
Se debe notar que El se sometía a sus padres y les obedecía (versículo 51).
TOMO I: LA VIDA DE JESUS
CURSO INTERNACIONAL "ALPHA"
RALH VICENTS REYNOLDS