jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 18. MILAGROS DE SANIDAD

A. EL HIJO DE UN NOBLE SANADO

1. Referencia Bíblica Juan 4:46-54

2. Circunstancias

Jesús recién había regresado de Jerusalén y fue a Caná. Un cierto noble que vivía en Capernaum tenía un hijo, muy enfermo a punto de morir. Cuando este señor supo que Jesús se encontraba en Caná, viajó de Capernaum a Caná. Le rogó a Jesús que bajara hasta Capernaum y sanara al muchacho.

3. Necesidad

Un muchacho estaba muy enfermo a punto de morir en Caper­naum, y un padre muy preocupado había viajado muchos kilómetros buscando sanidad del Señor.

4. ¿Cómo fue obrado el milagro?

Jesús rehusó ir a Capernaum. El no estaba allí para efectuar curaciones locales al llamado de todos cuantos quisieran. El tal vez, hubiera tenido más voluntad de asistir a un hombre pobre que a este noble. Reprendió al noble por no haber creído sin haber visto señales y maravillas. No obstante, el hombre estaba desesperado y continuaba rogándole a Jesús: “Señor, desciende antes que mi hijo muera.”

Jesús simplemente pronunció la palabra: “Ve, tu hijo vive.”

El hombre creyó la palabra dicha por Jesús. Mostró su fe al cesar de implorar por la curación de su hijo. El regresa a Caper­naum y encuentra que el muchacho había comenzado a mejorar exactamente al mismo tiempo en que Jesús había pronunciado la palabra.

5. Resultados y lección enseñada

La sanidad no fue completa de inmediato. El muchacho comenzó a sentirse mejor y estaba convaleciente. El hombre noble y toda su familia creyeron. Hay algunas lecciones impor­tantes enseñadas aquí:

a. La sanidad no tiene que ser instantánea. Aunque el proceso de recuperación puede ser gradual, no obstante el momento de la victoria es siempre instantáneo.
b. La fe no depende de señales y maravillas que pueden ser vis­tas, sino que se construye sobre las simples palabras de Jesús.
c. Las oraciones pueden ser contestadas a distancia. Los kilóme­tros tienen poco que ver con el poder de la fe. La distancia entre Capernaum y Caná era más de 40 kilómetros.

B. LA SANIDAD DE LA SUEGRA DE PEDRO

1. Referencias Bíblicas Marcos 1:29-31; Lucas 4:38-39

2. Circunstancias

Jesús había regresado de una sinagoga donde había echado fuera un demonio. El y sus discípulos entraron en la casa de Simón Pedro. Aquí El encontró a la suegra de Pedro muy enferma y con fiebre.

3. Necesidad

La suegra de Pedro se hallaba muy enferma en cama y con fiebre.

4. ¿Cómo fue obrado el milagro?

Jesús reprendió a la fiebre (Lucas 4:39). Esto implica de que había algún agente que provocaba la fiebre. Luego Jesús la tomó de la mano y la levantó. Eso significó un toque personal y un contacto con el Señor. Sin embargo, también tuvo que contar con su obediencia mostrada al recibir ella la mano extendida y levantarse.

Ella fue sanada instantáneamente, e inmediatamente comenzó a atender a los discípulos.

5. Resultados y lección enseñada


La suegra de Pedro fue sanada instantáneamente y de inmedi­ato comenzó a usar sus fuerzas para atender a otros. Esta es la forma en que deberá ser siempre.

Esta sanidad aconteció por una reprensión, y la extensión de la mano de Cristo.

La lección que debemos aprender aquí es que cuando Cristo extiende su mano, nosotros debemos ser rápidos en responder y extender nuestra mano para tomar la mano del Señor.

C. EL LEPROSO LIMPIADO

1. Referencia Bíblica Marcos 1:40-45

2. Circunstancias

La lepra era una enfermedad terrible, y existía la creencia entre los judíos que era un castigo por un pecado especial. Comenzaba con pequeñas manchas sobre los párpados de los ojos y las pal­mas y gradualmente se extendía sobre el cuerpo entero, echando a perder todo el cuerpo por partes.

La segregación era aplicada en el tratamiento del leproso. Esta, sin duda, era la razón del porque ningún leproso había sido sanado antes de esto, porque no había leprosos en una multitud. El leproso estaba obligado de advertir a todos de su condición, gritando: “Inmundo.”

El leproso vino a Jesús y se postró ante El (Mateo 8:2). Luego reafirmó su fe en el poder de Cristo para sanarlo, pero dudó de su voluntad de hacerlo.

3. Necesidad

La necesidad era grande, porque aquí había un hombre muri­éndose lentamente de la despreciable enfermedad de la lepra.

4. ¿Cómo fue obrado el milagro?

Jesús fue movido por amor y compasión. El extendió su mano y tocó al leproso. Al hacer esto, Jesús violó la tradición actual e ignoró la concepción popular del peligro de infección y de ser segregado de la multitud.

El declaró su voluntad de sanar al leproso, y dijo “Quiero; sé limpio.” Al instante la lepra desapareció y el hombre fue limpio.

Jesús ahora le instruye de obedecer la ley y de presentarse al sacerdote. Esto era un paso muy inteligente, porque únicamente el sacerdote podía declarar limpio a un leproso, y el leproso no podía ir a su casa hasta que esto fuese realizado. Jesús le pidió que no divulgara lo acontecido, pero el leproso no le obedeció. Lo publicó por todas partes. Estaba demasiado excitado por haber sido sanado para poder mantenerlo en silencio.

5. Resultados y lección enseñada

Este milagro prueba que Jesús tiene compasión de todos. También demuestra que con el objeto de brindar ayuda a un alma en necesidad, el Señor ignora costumbres y tradiciones.

Otra lección enseñada aquí es que nunca debemos dudar de la habilidad ni de la voluntad de Jesús para hacernos íntegros. Es capaz y deseoso.

D. LA MUJER CON LA HEMORRAGIA SANADA

1. Referencia Bíblica Marcos 5:25-34

2. Circunstancias

Una mujer había estado enferma durante doce largos años. Ella tenía una hemorragia (flujo de sangre), sin duda un cáncer. Había gastado todo su dinero con los médicos pero cada vez se ponía peor. Ella sabía que su caso no abrigaba esperanzas y que era una mujer que moría lentamente.

3. Necesidad

Aunque no podemos probarlo, todavía pensamos que esta mujer estaba muriéndose de cáncer. Con toda seguridad se encontraba débil y frágil.

4. ¿Cómo fue obrado el milagro?

La mujer hizo tres cosas: a) Ella creyó que sería sanada; b) Ella vino a Jesús y le tocó; c) Ella conscientemente recibió su curación. Inmediatamente se detuvo la hemorragia y ella se sintió sanada. Ella no sintió primero y luego creyó, sino que creyó y luego sintió.

Cientos seguían al Maestro, pero solamente uno le tocó y recibió de El la sanidad.

5. Resultados y lección enseñada

Las bendiciones deben ser confesadas y las sanidades deben ser reconocidas La mujer se postró ante El, y confesó todo en presencia de la multitud.

Es posible extender la mano y tocar a Jesús con un toque de fe y recibir de Su virtud sanadora. Otra lección que se debe aprender aquí es que cuando el hombre llega a su extremo, ésta es la oportunidad de Dios. No hay ninguna cosa difícil para Jesús.

Hay dos formas de tocar a Jesús, uno de la multitud que le empujó, o como la mujer que la tocó con fe.

Cualquier cosa que recibamos de El debe ser confesada y reconocida.

E. DOS CIEGOS SANADOS

1. Referencia Bíblica Mateo 9:27-31

2. Circunstancias

Dos hombres ciegos siguieron a Jesús dando voces y diciendo: “¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!”

3. Necesidad

Habían dos hombres ciegos que deseaban recobrar su vista.

4. ¿Cómo fue obrado el milagro?
5. Jesús les preguntó si ellos creían. Luego tocó sus ojos y dijo, “Conforme a vuestra fe os sea hecho.” Sus ojos se abrieron de inmediato y Jesucristo les advirtió que no divulgaran a nadie lo acontecido.

5. Resultados y lección enseñada
Simplemente siguiendo a Jesús y clamando no es suficiente. Ellos tenían que creer. Siguieron a Jesús hasta dentro de la casa lo cual era una evidencia de su fe. “Conforme a vuestra fe os sea hecho.”

TOMO II: LA VIDA DE JESUS
CURSO INTERNACIONAL "ALPHA"
RALH VICENTS REYNOLDS