jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 44. CALVARIO

REFERENCIAS) BIBLICAS: Mateo 27:32-61
Marcos 15:21-47
Lucas 23:26-56
Juan 19:16-42

A. LA FLAGELACION:


La flagelación era la actividad corriente antes de la crucifixión. Era un castigo tan horrible que la mente se rebela al pensar en ello. El que había de sufrirla era desnudado públicamente, atado por las manos a una estaca en tal posición que el cuerpo estaba inclinado exponiendo la espalda al azotador. Luego con los ner­vios tensos y temblorosos de la espalda desnuda, se le daban los azotes con un látigo hecho de correas cargadas de piezas de hueso o de plomo que tenían puntas. Cada azote penetró la carne hasta poner al descubierto las venas. A menudo el azote daba en la cara, dejando ciego al hombre, o haciéndole salir los dientes. Generalmente la víctima se desmayaba y muchas veces se moría.

Estudiando lo horrible de la flagelación romana, la decla­ración de Pedro, “por cuya herida fuisteis sanados” (1 Pedro 2:24) tendrá nuevo significado.

En lugar de tenerle lástima a Jesús, los soldados crueles le arrastraron al patio para burlarse de El. La crueldad de ellos era sencillamente el placer de torturar. Le pusieron a Su cuerpo lastimado un manto de escarlata y sobre Su cabeza le pusieron una corona de espinas. Le pusieron una caña en la mano dere­ cha por cetro. Se burlaron de El y le golpearon en la cabeza. Arrodillándose delante de El, le dijeron mofándose del Señor, ¡Salve, Rey de los judíos!”

Las acciones de los soldados cumplieron la profecía. El que llevaba la corona de espinas será Rey; El que tenía la caña tendrá el dominio del mundo; un día todos se arrodillarán delante de El de quien se burlaron.

B. LLEVANDO LA CRUZ:

A los condenados a muerte se les exigía que llevaran su pro­pia cruz al sitio de ejecución. Por eso, conforme a la costumbre, pusieron la cruz sobre Jesús, pero débil y agotado, El cayó. Entonces, los soldados obligaron a un judío de Cirene, Simón, el padre de Alejandro y Rufo, a llevar la cruz. A causa de la impor­tancia de sus hijos en la historia de la iglesia, se cree que Simón tuvo un conocimiento personal de un Salvador.

En camino al lugar de la ejecución, algunas mujeres rom­pieron a llorar y a lamentar tan triste muerte. Jesús dirigiéndose a ellas, les dijo que no lloraran por El sino por si mismas. Les advirtió de la destrucción que había de suceder dentro de una generación en el año 70 D.C.

Cuando llegaron al Calvario, se le ofreció una bebida que le mitigaría el sufrimiento. Esta bebida fue preparada por unas mujeres que se compadecían de los que morían en la cruz. La bebida consistía en vino mezclado con estupefacientes. Nuestro Señor no la tomó, porque El no sufriría la muerte para el mundo con la mente nublada por las drogas.

C. CALVARIO:

La palabra “Calvario” viene de la lengua latina y quiere decir “calavera.” Corresponde a la palabra aramea “Gólgota.” Era el lugar de ejecución y estaba situada fuera de la puerta de la ciudad. Es posible que recibiera este nombre a causa de su semejanza a un cráneo llano y redondo.

D. LA CRUCIFIXION:

La cruz es el instrumento de muerte más cruel y vergonzoso que haya sido inventado. Los judíos nunca la utilizaron para ejecutar a criminales. Los romanos no permitían que fueran cru­cificados ciudadanos romanos; la reservaban sólo para los esclavos y extranjeros. La crucifixión causaba una de las más angustiosas agonías.

Primeramente, la víctima era desnudada. La pieza vertical era plantada firmemente en la tierra. Luego la víctima era puesta con los brazos extendidos sobre la parte horizontal y las manos eran clavadas con clavos grandes de hierro por el centro de cada palma abierta. Luego el travesaño era elevado a su posición en la parte vertical y clavado allí firmemente. Después, los pies eran clavados, o por el empeine separados o los dos juntos con un solo clavo. Allí dejaban a la persona colgada en cuatro heridas grandes durante dos o tres días hasta que muriera.

La muerte por crucifixión incluía todo lo que acompaña al dolor y la muerte: calambre, sed, hambre, insomnio, fiebre, tétano, vergüenza, tormento. Con el tiempo, el sufrimiento se hacía cada vez más penoso hasta que la víctima pedía que alguien le matara.

Constantino abolió la muerte por crucifixión.

E. CRISTO EN LA, CRUZ:

Jesús fue clavado en la cruz a la hora tercera, o sea las nueve de la mañana. Jesús murió a las tres de la tarde.

Entre otras profecías que se cumplieron en el calvario tenemos:

1. Salmos 22:16-18, los soldados echaron suertes sobre Su túnica porque era de una pieza.

2. lsaías 53:12, “Fue contado con los pecadores.” Jesús fue crucificado entre dos ladrones.

Al pie de la cruz había un pequeño grupo de fieles seguidores que demostraban coraje y devoción. El grupo consistía en cinco personas: María, la madre de Jesús, Salomé, María, la esposa de Cleofas, María Magdalena y Juan.

Como el día era un día de fiesta, los judíos pidieron que les quebraran las piernas a las víctimas para que murieran más pronto y sus cuerpos sean quitados de la cruz. Cuando los soldados vinieron a Jesús, vieron que ya estaba muerto. Por eso, no le quebraron las piernas, cumpliéndose de nuevo las profe­cías del Antiguo Testamento.

Uno de los soldados, para asegurarse de la muerte de Jesús, le abrió el costado con una lanza. De Su costado salieron agua y sangre. Se dice que la sangre y el agua saliendo del cuerpo son indicaciones de un corazón roto, es decir, que la persona muere de pesadumbre. Como Jesús murió en el lapso de seis horas, concluimos que El no murió de sufrimiento corporal sino de la angustia espiritual.

F. LOS MILAGROS DE LA CRUZ:

1. Tinieblas:

Era el mediodía, el momento más reluciente del día. De pronto cayeron las tinieblas como una cortina sobre la escena trágica. Esta oscuridad no era debido a un eclipse, pues era el tiempo de la luna llena de la Pascua. Era un acto sobrenatural de Dios, un milagro. Parecía que el sol no podía mirar los horrores de la escena.

2. La rasgadura del velo en el templo:

El velo del templo era tan espeso como el ancho de la palma de la mano, de 18 metros de largo y de 9 metros de altura y tejido de fibras fuertes. Este velo separaba el Lugar Santo y el Lugar Santísimo en el Templo. La rasgadura del velo fue milagrosa porque no se explica como podía ocurrir de una manera natural. El velo se rasgó en dos de “arriba abajo” por la mano de Dios, abriendo así el Lugar Santísimo a todos los hombres.


3. Terremoto:

El terremoto también fue sobrenatural. Las rocas se partieron y los sepulcros se abrieron. Después de la resurrección del Señor a los tres días, algunos de los santos del Antiguo Tes­tamento fueron resucitados y se aparecieron a los discípulos.
El centurión, quien estaba a cargo de los soldados, fue testigo del terremoto y de la oscuridad y clamó, “Verdaderamente éste era Hijo de Dios.”
TOMO: LA VIDA DE CRISTO IV
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS