jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 10. EL PRIMER AÑO DE MINISTERIO

A. EL ITINERARIO DEL PRIMER AÑO DE MINISTERIO:

Los viajes de Jesús...
B. ALGUNOS EIVENTOS IMPORTANTES EN EL PRIMER AÑO DE JESUS:

Estamos clando una lista en orden cronológico de algunos de los más importantes eventos durante el primer año. Jesús tenía treintaaños de edad.

El propósito de este estudio es dar al estudiante una idea general del ministerio de nuestro Señor durante este primer año. No se ha intentado hacer una lista de todos los eventos, pero sólo de algunos de los más importantes. En la mayoría de los casos, solarriente se da una referencia, aunque muy frecuente­ mente la referencia puede encontrarse en más de un evangelio.

Este año se, llama a veces, “El Año de la Inauguración,”

1. El Bautismo de Jesús en Bet-araba. Mateo 3:13-17

2. La Tentación de Jesús en el Desierto. Mateo 4:1-11

3. El Testirrionio de Juan el Bautista. Juan 1:19-36

4. La Fiesta, de Casamiento en Caná de Galilea. Juan 21-11

5. Jesús visita Capernaum. Juan 2:12

6. Jesús va a Jerusalén para la Pascua. Juan 2:13

7. Jesús purifica el Templo. Juan 2:13-25

8. Jesús enseña a Nicodemo. Juan 31-21

9. Jesús enseña a la mujer junto al pozo. Juan 4:11-42

10. En Caná, Jesús sana al hijo del noble Juan 4:46-54
de Capernaum.

11. Jesús va a Nazaret donde preserva su vida Lucas 4:28-30
por un milagro.
12. Jesús sana a un endemoniado en la Lucas 4:31-37
sinagoga de Capernaum.

13. Jesús sana a la suegra de Pedro. Lucas 4:38-39

14. El llamamiento de los cuatro discípulos, Lucas 5:1-11
Simón y Andrés, Jacobo y Juan.

15. Jesús calma la tempestad. Marcos 4:35-41

16. Jesús sana al endemoniado en Gadara. Marcos 5:1-20

17. Jesús sana a la hija de Jairo. Marcos 5:21-43

18. Jesús sana al paralítico en Capernaum. Lucas 5:18-25

19. Jesús llama a Mateo para que sea un Lucas 5:27-32
discípulo.

C. LA PURIFICACION DEL TEMPLO:

REFERENCIAS BIBLICAS:

Primera Purificación: Juan 2:13-22
Segunda Purificación: Mateo 21:12-13
Marcos 11:15-18
Lucas 19:45-46

Jesús purificó el Templo dos veces durante su ministerio. La primera vez es registrada en el Evangelio de Juan y sucedió al comienzo de su ministerio. La segunda vez es registrada en cada uno de los Evangelios sinópticos y tuvo lugar cerca del fin de su ministerio, el día después de Su entrada triunfal.

Parece que hubo un propósito divino en que estos dos inci­ dentes sucedieran al comienzo y al fin de Su ministerio. En la primera purificación Jesús pudo proclamar Su verdadera auto­ ridad y anunciar Su identidad como el Mesías. También pudo anunciar Su lugar en oposición a la corrupción en la religión de los judíos y demostrar claramente que no iba a comprometerse con el mal. Por la purificación del Templo, se ganó el odio pro­ fundo de Anás y Caifás. La segunda purificación anunció el fin de Su ministerio y causó como consecuencia, Su arresto y juicio.

Aproximaciamente un mes antes de la Pascua, los cambistas abrían sus puestos de venta. Cada judío tenía que pagar el tri­ buto al Templo consistiendo de medio sicio. Cuando los peregrinos comenzaban a llegar a Jerusalén, los cambistas se trasladaban al interior del Templo. Cobraban generalmente alre­ dedor del doce por ciento por el cambio de la moneda judía por las distintas monedas extranjeras. La ganancia anual para el Templo de esta fuente era algo como doscientos mil dólares.

Bajo Anás, el ex-Sumo Sacerdote, se había establecido en el Templo un rrercado para la venta de ovejas, bueyes, tórtolas y palomas. Estos animales tenían que ser inspeccionados por examinadorE,-s quienes cobraban honorarios exhorbitantes. Algunas veces una oveja o una tórtola era vendida a cinco o seis veces su valor Todo este comercio era un sistema de soborno y era una profanación terrible al Templo.

Cuando Jesús observó esta horrible profanación, se llenó con justa y airada indignación. Tomó unos pedazos de cuerda, los tejió y entrelazó y los convirtió en un azote. Luego ahuyentó a las ovejas y a los bueyes del atrio del Templo y rápidamente volcó las mesas de los cambistas de monedas.

Cuando comprendemos la ira y la oposición que fue susci­ tada, podemos ver el tremendo milagro que sucedió. Este fue un acto sobrE!natural. Había algo en la apariencia de Jesús que causó que la multitud sintiese temor de El. Desde el punto de vista normal recordemos que lo acontecido era un acto muy popular, porque la gente odiaba estos mercados y habría apro­ bado y aplaudido lo que fue hecho. Sin duda, los cambistas de monedas fueron tomados por sorpresa y no tuvieron tiempo de organizar una oposición.

Era de esperarse que este acto sería pronto desafiado. Sus enemigos tuvieron la precaución de no antagonizar al público. Llegaron a El con sagacidad, tratanto de tenderle una trampa. “¿Qué señal nos muestras ya que haces esto?” En otras pala­ bras, estaban pidiendo que se les mostrara la identidad de su autoridad. Jesús no entró en la trampa, pero les contestó: “Des­ truid este terrplo, y en tres días lo levantaré.” Jesús se refería a su propio cuerpo, porque sabía que el odio que había suscitado por este acto le costaría Su vida. Durante Su juicio, sus enemi­ gos cambiarc,n sus palabras diciendo que El había dicho: “Yo derribaré...” (Marcos 14:58) y “puedo derribar...” (Mateo 26:61). Jesús no dijo esto; pero dijo: “Destruid este templo...”

En la aplicación, hay algunas lecciones que podemos apren­ der de este incidente en el ministerio de nuestro Señor:

1. Nuestros cuerpos son los templos del Espíritu Santo y nunca deben ser profanados. La actitud de Jesús será la misma hacia la persona que profana su cuerpo como lo fue Su actitud hacia aquellos que profanaron el Templo.

2. Se debe tomar siempre una posición definida contra el pecado. No debe ni puede existir compromiso alguno.
3. Si estamos llenos con el Espíritu Santo, nuestra reacción con­ tra el pecado y la corrupción en la iglesia profesante debe ser la misma que la de Jesús.
TOMO I: LA VIDA DE JESUS
CURSO INTERNACIONAL "ALPHA"
RALH VICENTS REYNOLDS