jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 16. MILAGROS DE PROVISION (Continuación)

A. JESUS PROVEE A PEDRO DE DINERO PARA EL TRIBUTO

1. Referencia Bíblica Mateo 17:24-27

2. Circunstancias

Algún individuo que cobraba tributos o dinero como impuesto por los gastos del templo se había acercado a Pedro. Este tributo llegaba a dos dracmas. Al parecer, Pedro fue acusado de no cum­plir con sus obligaciones religiosas. Es posible también de que fuera acusado de pertenecer a un partido político que se rehusaba a pagar tributo.

Esta acusación también fue hecha en contra de Jesús. “¿Vues­tro Maestro no paga las dos dracmas?”

Pedro no quería que esta acusación fuera en contra de ellos, de manera que contestó: “Sí,” sin consultar con Jesús.

Este impuesto había sido aplicado sobre los judíos por el Con­cilio, y realmente colocaba a cada judío en la posición de un extranjero o gentil. Jesús se oponía a tal impuesto, y permitía que su oposición fuese conocida públicamente.

3. Necesidad

La necesidad era simplemente de que Pedro pagara el dinero reclamado como tributo y dejar de constituirse en un tropiezo.

4. Cómo fue obrado el milagro?

Jesús usó un pez para proveer el dinero para el tributo. Pedro bien podría haber sido tentado en este momento de volver a su vieja ocupación y pescar suficientes pescados para vender y pagar el tributo. Es muy posible que esta fuera la razón por la cual Jesús hizo que Pedro pescara solamente un pez, y que la nece­sidad sería provista a través de un milagro.

5. Resultados y lección enseñada

A través de este milagro Jesús enseñó a Pedro dos lecciones: (a) Aunque Jesús no estaba de acuerdo con la colecta del tributo, no obstante, lo pagó para no convertirse en un tropiezo; (b) Pedro no tuvo que retornar a su vieja ocupación para proveer esta nece­sidad, a través de la obediencia y la fe Jesús proveería.

Este milagro revela algunos de los atributos de la Deidad: (a) Omnisciencia - conocimiento de todas las cosas; (b) PRESCIENCIA DE DIOS.

B. ALIMENTANDO A LOS CUATRO MIL

1. Referencia Bíblica Mateo 15:32-39

2. Circunstancias

Este milagro es muy similar en alcance y significado al de ali­mentar a los cinco mil. Sin embargo, éste fue un milagro comple­tamente diferente. La diferencia entre este milagro, y el de alimentar a los cinco mil puede notarse: el alimentar a los cinco mil aconteció en el norte cerca de Betsaida y el grueso de la multitud se componía principalmente de judíos. Este segundo milagro aconteció en el sur en el territorio de Decápolis y la mul­titud en su mayoría eran gentiles.

3. Necesidad

Una gran multitud de gente había buscado a Jesús en el desierto, llevando consigo a muchos de sus enfermos y dolientes. Jesús derrama Su amor y los sana y ellos se maravillan a medida que presencian los milagros. Se niegan a retirarse, a pesar de que muchos de ellos habían estado allí durante tres días. Jesús se compadeció de ellos y se rehusó a despedir a la gente hasta que fueran alimentados.

4. ¿Cómo se obro el milagro?

Trajeron a Jesús siete hogazas de pan y algunos pescados. El dió las gracias y los partió, y los entregó a sus discípulos. Sus discípulos a su vez lo repartieron a la multitud, y la comida se fue multiplicando.

Después que todos se saciaron, quedaron 7 canastas llenas de fragmentos sobrantes.

5. Resultados y lección enseñada

Este milagro enseñó las mismas verdades que el milagro de los cinco mil, mostrando que Jesús es el Pan de Vida. No obstante, hay que agregar estas verdades adicionales: (a) Este milagro demuestra que Jesús haría lo mismo para los gentiles como para los judíos. Sin lugar a dudas, sus discípulos al principio dudaron, porque ciertamente no habían olvidado el primer milagro; (b) Este milagro prueba que Jesús puede y hará la misma cosa una y otra vez. Si la necesidad existe, Jesús cumplirá con esa necesidad no importa cuantas veces pueda ocurrir.

C. SEGUNDA REDADA DE PECES

1. Referencia Bíblica Juan 21:3-19

2. Circunstancias

Este milagro tiene lugar en las riberas del mar de Galilea en las tempranas horas de la mañana. Los discípulos habían estado pes­cando durante toda la noche sin obtener nada. Esta escena tiene lugar después de la muerte y resurrección de nuestro Señor. Era uno de los momentos de mayor desaliento y depresión. Les par­ecía a ellos que sus tres años de seguir a Jesús habían sido en vano. Su sacrificio y dedicación habían sido inútiles.

Pedro decidió que iba a volver a la pesca y dijo, “Voy a pescar.” Los otros discípulos de inmediato dieron su asentimiento, “Vamos nosotros también contigo.” Así dieron a entender que su ministe­rio público había llegado a su fin. Todo era un fracaso y un error, y retornaban nuevamente a su ocupación secular de pescadores.

Ahora, habían estado pescando toda la noche y eso también fue un fracaso.

3. Necesidad

La necesidad fue doble: espiritual y física. Estaban tristes, can­sados y hambrientos. También necesitaban estímulo y ver que esto no era el fin, sino más bien el comienzo.

4. ¿Cómo fue obrado el milagro?

Antes de que Jesús obró el milagro, encendió un fuego en la playa y preparó el desayuno para sus discípulos.

Ahora, les pregunta, “Tenéis algo de comer?” Cuando ellos respondieron con una negativa, los instruyó que arrojaran la red sobre el costado derecho de la barca. Inmediatamente pescaron una gran cantidad de pescados (ciento cincuenta y tres peces grandes) y no se rompió la red, lo que fue otro milagro. Los dis­cípulos tenían que obedecerle y la red tenía que estar sobre el lado derecho de a barca.

5. Resultados y lección enseñada

Brevemente permítasenos explicar algunas de las lecciones enseñadas aquí:

a. Sin Jesucristo todo es en vano y sin esperanza;
b. Todo es en vano si la red no está sobre el lado indicado de la barca;
c. La obediencia era necesaria por parte de los discípulos;
d. Jesucristo sabía que hombres hambrientos y descorazonados deben ser alimentados.
e. Jesucristo se reveló El mismo ante sus discípulos con un mila­gro similar al anterior.
TOMO II: LA VIDA DE JESUS
CURSO INTERNACIONAL "ALPHA"
RALH VICENTS REYNOLDS