jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 33. VALORES MATERIALES Y ESPIRITUALES

A. JESUS ENSEÑO EL VALOR DE LAS COSAS ETERNAS

Referencias Bíblicas:
Mateo 6:33 "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas."
Lucas 12:20-21 "Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios."

En la parábola del campesino rico, Jesús enseñó claramente el valor de las cosas eternas en comparación con las posesiones temporales. En Lucas 12:15 leemos: " ... porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee." El verdadero valor de cualquier cosa puede estimarse por su duración y cualidades eternas. Las cosas materiales y los placeres del mundo que puede disfrutarse solamente por unos minutos, son de poco valor comparados con los valores eternos.
Jesús instruyó a Sus discípulos de poner las cosas de importancia primero. La cosa más valiosa es el Reino de Dios y Su justicia. Por lo tanto, esto debe ser lo primero en los deseos y ambiciones de un hombre. Jesús recordó a Sus discípulos que Dios alimentó a los pájaros y vistió a las flores y haría lo mismo por ellos. Elles reprochó por su falta de fe.

B. JESUS ENSEÑO QUE NUESTROS TESOROS DEBEN ESTAR EN EL CIELO

Referencia Bíblica:
Mateo 6:19-21 "No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde los ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón."

Los tesoros en la tierra son temporales, se oxidan y pueden ser robados. No tienen nada de permanente. Muchas personas han atesorado cosas en la tierra creyendo que estaban ganando seguridad, solamente para verlos desvanecerse y desaparecer.

Cuán distinto es con los tesoros guardados en el cielo. Estos tesoros son eternos. No son corruptibles y no pueden ser robados. Están completamente seguros. Cualquier cosa que un hombre pueda considerar más valiosa en su vida será su tesoro. Esto será el objeto de su amor y devoción. Le dedicará la mayor parte de su atención, tiempo y energía. Por lo tanto, allí estará centrado su corazón. Jesús enseñó que los tesoros debían guardarse en el cielo, el cual los haría eternos en naturaleza.

C. JESUS ENSEÑO QUE LAS RIQUEZAS ERAN ENGAÑOSAS

Referencia Bíblica:
Marcos 4:19 "Pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa." En la parábola del sembrador, Jesús estableció que una parte de la buena semilla fue sembrada entre espinas, las cuales ahogaron la semilla tornándola improductiva. Jesús nombró a las espinas como si fueran:

1. Afán de este siglo
2. Engaño de las riquezas
3. Deseos de otras cosas
Aquí Jesús describió a las riquezas como engañosas. Ellas prometen muchas cosas: seguridad, poder, paz y alegría. Sin embargo, las riquezas son incapaces de producir las cosas que prometen. Son completamente engañosas.

El rico insensato (Lucas í 2:20-21) pensó que tendría seguridad para su vejez y alegría para su alma, pero su riqueza y prosperidad fueron incapaces de satisfacer sus deseos. Eran totalmente
falsas.

D. JESUS ENSEÑO QUE LAS RIQUEZAS SON UN OBSTACULO PARA LA SALVACION
Referencias Bíblicas:
Mateo 19:24 "Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios."
Marcos 10:24 " ... pero Jesús. respondiendo. volvió a decirles:
Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!"

En la historia del joven rico, encontramos muchas e importantes verdades. Permítasenos mencionar brevemente algunas de ellas:
1. El joven rico quería saber que debía hacer para heredar la vida eterna.
2. El era un joven con moral, limpio, correcto, pero sabía que no estaba salvado.
3. Estaba tan ansioso por la salvación de su alma que corrió hacia Jesús.
4. El sabía que había algo que tenía que hacer.
5. Jesús le amaba.
6. Jesús miró en su corazón y vio que había solamente una cosa que impediría la salvación de su alma.
7. Las riquezas de este joven eran la única cosa que impedía.
8. El se rehusó a pagar el precio y se alejó con tristeza.
Dejemos bien en claro que Jesús no enseñó que un hombre rico no podría ser salvado. Enseñó que era difícil para que un hombre rico fuera salvado, pero dijo: "Porque todas las cosas son posibles para Dios" (Marcos 10:27).
Jesús no enseñó que un cristiano no podría ser rico, pero sí destruyó la creencia popular que el dinero era una señal de la bendición del cielo sobre un hombre.
El apóstol Pablo en su carta a Timoteo nos ayuda aquí.
"Porque raíz de todos los males es el amor al dinero" (1 Timoteo 6:10). Es una cosa muy difícil que este amor a las riquezas sea roto. Pero con Dios todas las cosas son posibles. Solamente Dios
puede romper este amor por las riquezas y hacer que un hombre deposite todo sobre el altar.
E. JESUS ENSEÑO QUE LA SALVACION DEL ALMA ERA LO MAS IMPORTANTE
Referencias Bíblicas:
Mateo 16:26 "Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?"
Lucas 9:25 "Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo?"
Jesús enseñó en estas escrituras el verdadero valor del alma de un hombre. También definió el significado del alma de un hombre porque en la referencia mencionada en el evangelio de Lucas, El usó la palabra "a sí mismo." Por lo tanto, cuando un hombre pierde su alma, se pierde a sí mismo. El alma de un hombre es lo mismo que "a sí mismo." Jesús pesó el alma de un hombre contra el mundo entero con toda su riqueza, poder y placer. Todo esto reunido no alcanza el valor que tiene el alma de un hombre.

En el Antiguo Testamento, Esaú es un ejemplo de un hombre que no conocía el valor de su alma. El vendió su primogenitura por un plato de comida. En cambio, Moisés es un ejemplo de un hombre que conocía el valor de su alma. " ... porque tenía puesta la mirada en el galardón" (Hebreos 11 :26).