jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 24. JESUS, EL CREADOR

A. JESUS ES EL SUPREMO CREADOR

Únicamente Dios puede crear. La divina prerrogativa de ser capaz de crear es exclusivamente reservada para el único, ver­dadero, Dios Todopoderoso. En varias ocasiones, Jesús demostró que poseía esta prerrogativa, y por lo tanto probó Su deidad. Los milagros de convertir el agua en vino y la multiplicación de los panes y pescados fueron milagros que solamente el Creador pudo realizar. Los dos milagros estudiados en esta lección tam­bién prueban que Jesús es el Supremo Creador.

Juan 1:3 “Todas las cosas por El fueron hechas, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.”
Juan 1:10 “En el mundo estaba, y el mundo por El fue hecho; pero el mundo no le conoció.”
Colosenses 1:16-17 “Porque en El fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; . . .todo fue creado por medio de El, y para El. Y El es antes de todas las cosas, y todas las cosas en El subsisten.”
Isaías 44:24 “Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre; Yo Jehová, que lo hago todo...”
Isaías 54:5 “Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel.”

B. JESUS CALMA UNA TEMPESTAD

1. Referencias Bíblicas Mateo 8:18, 23-27; Marcos 4:35-41; Lucas 8:22-25

2. Circunstancias

En este milagro vemos la naturaleza dual de Jesús sobresaliendo muy claramente. Su humanidad se destaca por Su cansan­cio y agotamiento; y Su deidad se revela como el gran Creador calmando el mar tempestuoso.

Jesús había pasado un día agotador enseñando a las multi­tudes. Muchas sanidades habían acontecido y Jesús estaba físi­camente exhausto. Como era imposible alejarse de las multitudes, Jesús sugirió: ‘Pasemos al otro lado del lago.” Esto sería un viaje por barco de unos doce kilómetros. Ellos se metieron en la barca sin ninguna preparación y sin provisiones. Jesús entró en la barca “tal cual estaba” e inmediatamente se acostó a dormir en la popa de la barca. Esta es la única vez que leemos sobre el dormir de Jesús Su ser físico estaba completamente rendido por el cansan­cio y el agotamiento.

Todo iba bien hasta que estuvieron en el medio del lago. De repente, los cielos se tornaron obscuros y un viento fuerte soplaba por el barranco del Jordán. Los discípulos trataron de afrontar el vendaval, pero cada momento la tormenta se ponía peor. Su condición parecía sin esperanza y todo lo que hacían ellos parecía que era en vano.

Ya cercanos a la muerte, se volvieron muy temerosos. Ellos corrieron y sacudieron a Jesús, quien había estado durmiendo a través de todo, y le dijeron: “Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?” Jesús se levantó y reprendió al viento y al mar; y la tormenta cesó. Jesús ordenó al viento y a las olas como si fuesen seres humanos o animales.

3. Necesidad

Los discípulos estaban temerosos de ahogarse en medio de una rugiente tormenta. Ciertamente el peligro era muy grande.

4. ¿Cómo fue obrado el milagro?

Este milagro fue ejecutado simplemente por la orden del Señor. El habló y los elementos le obedecieron.

Luego Jesús reprendió a Sus discípulos por su incredulidad.

5. Resultados y lección enseñada

Se nos recuerda de la creación cuando Dios habló y todo fue creado simplemente por su palabra. El era exactamente el mismo que hablaba desde la popa de la barca en el medio del Mar de Galilea.

Los discípulos estaban temerosos, pero no tenían fe. Esta lec­ción nos enseña que el temor y la fe no pueden estar en nuestro corazón al mismo tiempo. Si una persona cree en Dios, no tendrá miedo.

Aún mientras Jesús dormía, El seguía siendo el Maestro. Con Jesús en la barca, era imposible que ésta se hundiese. Las otras pequeñas barcas que cruzaban también podrían haberse hun­dido, pero definitivamente no la barca en la cual Jesús dormía.

C. JESUS ANDA SOBRE EL MAR

1. Referencias Bíblicas Mateo 14:22-36; Marcos 6:45-56; Juan 6:15-21

2. Circunstancias

Jesús había enviado a Sus discípulos que cruzaran el Mar de Galilea durante la tarde mientras El permanecía allí para orar. Era ya de noche, y mientras cruzaban, se levantó una tormenta terri­ble. En esta oportunidad Jesús no se encontraba con ellos para calmar el viento y las olas. Tenían que luchar contra el viento adverso, pero a pesar de remar fuertemente, no podían avanzar.

Jesús pasó toda la noche orando, pero sabía de la lucha que tenían Sus discípulos. Mientras ellos se hallaban luchando con las olas, El estaba luchando en oración. Finalmente en la cuarta vig­ilia de la noche, entre las tres y las seis de la mañana, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.

3. Necesidad

Los discípulos estaban fatigados con el esfuerzo hecho contra la tormenta y necesitaban aliento.

4. ¿Cómo fue obrado el milagro?

Jesús vino al auxilio de Sus discípulos en la hora de su nece­sidad más desesperada. El vino a ellos con paz y seguridad y les dijo: “¡Tened ánimo; Yo soy, no temáis!”

Posiblemente en su deseo de ser el primero en llegar a Jesús,

Pedro respondió: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.” Jesús simplemente dijo: “Ven.” Pedro de inmediato descendió de la barca. Mientras tenía sus ojos puestos en Jesús, él podía andar sobre el agua. Más cuando apartó su vista de Jesús y comenzó a mirar a las olas, empezó a hundirse. Dando voces, dijo: “¡Señor, sálvame!” Al momento Jesús, le extendió la mano y le ayudó a subir. Al mismo tiempo, Jesús reprendió a Pedro por su falta de fe.

5. Resultados y lección enseñada

A veces Jesús permite que luchemos contra obstáculos abrum­adores hasta que casi llegamos a nuestro límite de tolerancia, antes de que El venga a nosotros. Esto fortalece y desarrolla nues­tra fe. Jesús nunca falla y siempre viene a nosotros antes de que lleguemos a ese punto de quebrantamiento. Muchas veces Jesús se aparece ante nosotros en alguna forma milagrosa.

El hecho de que Jesús pudo andar sobre el agua es otra prueba de que Jesús es el Supremo Creador.
TOMO II: LA VIDA DE JESUS
CURSO INTERNACIONAL "ALPHA"
RALH VICENTS REYNOLDS