jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 23. MILAGROS DE JUICIO

A. JESUS ES EL JUEZ SUPREMO

Los dos milagros estudiados en esta lección muestran que Jesús es el Juez Supremo de la humanidad. Hay muchos relatos bíblicos que demuestran claramente este hecho:

Juan 5:22 “Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo.”
Hechos 10:42 “ ... que El es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.”
Hechos 17:31 “ ... por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó...”
11 Timoteo 4:1 “ ... del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino.”

B. JESUS MALDICE LA HIGUERA ESTERIL

1. Referencias Bíblicas Mateo 21:17-19; Marcos 11: 12-14, 20-26

2. Circunstancias

Después de la entrada triunfal en Jerusalén, Jesús y sus dis­cípulos se retiraron a Betania para pasar la noche. Temprano a la mañana siguiente, salieron hacia Jerusalén. A medida que Jesús viajaba, fue sintiendo hambre. De pronto vio una higuera cerca del camino que era muy llamativa por su abundante follaje. La tem­porada del higo no había llegado aún, pero este árbol prometía frutos prematuros. En la higuera, el fruto aparece antes que el follaje, y por lo tanto, debía haber tenido fruto.

Jesús se acercó al árbol, pero no encontró más que hojas. Jesús maldijo a la higuera y pronunció juicio: “Nunca jamás nazca de ti fruto.”

Entraron a Jerusalén para pasar el día, pero nuevamente se retiraron a Betania por la tarde. Al día siguiente al volver a la ciudad, encontraron al árbol de la higuera completamente seco desde las raíces.

3. Necesidad

La necesidad aquí era por fruta. Había una promesa de fruta, pero solamente la promesa. La higuera era estéril.

4. ¿Cómo se obro el milagro?

El milagro de juicio tuvo lugar simplemente con el pronuncia­ miento de Jesús.

No hubo efecto inmediato, porque el juicio tuvo lugar en las raíces. Los discípulos podían haber estado observando para que algo ocurriese de inmediato. A la mañana siguiente quedaron sorprendidos cuando vieron la higuera seca.

5. Resultados y lección enseñada

La higuera es un tipo de la nación de Israel y también la lección puede aplicarse a la iglesia.

Debe haber follaje que representa la profesión religiosa. No obstante, el Señor no se satisface con una profesión solamente -debe haber fruto. Cualquier nación o iglesia que no tenga fruto y solo una profesión eventualmente se secarán en sus raíces.


Las raíces son las primeras en secarse. Esto habla de nuestra vida de oración. Aquí es donde uno comienza a secarse primero.

C. JESUS PURIFICA EL TEMPLO

1. Referencias Bíblicas Mateo 21:12-13; Marcos 11:15-17; Lucas 19:45-46; Juan 2:13-25

2. Circunstancias

Jesús purificó el templo en dos diferentes ocasiones, una en el mismo comienzo de Su ministerio, y nuevamente al final de Su ministerio, inmediatamente después de su entrada triunfal.

Nosotros clasificamos estos incidentes con Sus milagros, porque nunca podrían haber tenido lugar sin un milagro. De otra manera, los cambistas de dinero nunca lo hubiesen permitido.

El atrio de los gentiles se había convertido en un mercado de bueyes, ovejas y paIomas que los adoradores necesitaban para el sacrificio. Las cambistas de dinero cambiaban moneda extranjera por el siclo, la cual era la única moneda aceptada en el templo. Era un lugar muy ruidoso debido a las transacciones de los merca­deres y el ruido de los animales. Los sacerdotes toleraban todo esto, porque obtenían una ganancia de esta comercialización.

La justa indignación del Señor se reveló, y declaró: “Mi casa, casa de oración será llamada; más vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.”

3. Necesidad

El templo había sido contaminado y profanado con la comer­cialización. Todo el lugar era corrupto.

4. ¿Cómo fue obrado el milagro?

Jesús tomó un azote de cuerdas y seguido por sus discípulos, ahuyentó a los animales a través de las puertas del templo, vol­cando las mesas de los cambistas de dinero al mismo tiempo. Los sacerdotes eran muy impopulares y sabían que les convenía no interferir.

Jesús declaró entonces: “Mi casa, casa de oración será llamada.”

5. Resultados y lección enseñada

Este acto de juicio enseña que la casa de Dios debe mantenerse siempre santificada.
También nos enseña que hay una justa indignación la cual es correcta cuando se opone contra el mal. Esto no es un enojo carnal.
TOMO II: LA VIDA DE JESUS
CURSO INTERNACIONAL "ALPHA"
RALH VICENTS REYNOLDS