jueves, 20 de mayo de 2010

Lección 1. LOS CUATRO EVANGELIOS

A. LOS CUATRO EVANGELIOS:

En nuestro estudio de la Vida de Cristo, estamos limitados mayormente a cuatro pequeños libros escritos en griego, los cuales se llanian los Evangelios. Estos nos dan cuatro relatos, que pueden ser descritos como biografías de Jesús. Como podremos observar, cada uno de ellos da un aspecto distinto de la vida y ministerio de Jesús. Para obtener un completo conoci­ miento de Jesús debemos estudiar y comparar estos cuatro registros.

Al efectuar el acercamiento de estos Evangelios se debe tener en cuenta que la iglesia siguió por muchos años sin ninguna literatura cristiana. Las primeras escrituras cristianas que apar -cieron fueron las Epístolas de Pablo. Probablemente los Evange­ lios que tenenlos hoy no hicieron sus apariciones hasta después de 60 D.C. o 65 D.C. Debemos tener en cuenta esas entrenadas memorias veriDales cultivadas en el este. Un dicho judío era que el buen discípulo era parecido “a una cisterna enlucida la cual no pierde ni u ina gota.” También debemos recordar de que estos cuatro Evangelios fueron escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo.

1. Evangelio: La palabra significa “Buenas nuevas.”

2. Evangelios Sinópticos: Los tres primeros Evangelios, Mateo, Marcos, y Lucas son conocidos como los Evangelios Sinóp­ ticos. Estos, dan un registro igual o relatos paralelos de la vida y obra de Cristo. Juan es completamente distinto. Los Evan­ gelios Sinópticos acentúan las obras de Jesús, mientras que el cuarto Evangelio enfatiza las palabras de Cristo.

3. Cuatro AsFiectos Distintos: Para dar los cuatro aspectos de Jesucristo, tal como se presentan en los cuatro Evangelios, voy a citar del “New Testament Survey,” (Estudio del Nuevo Testamentc) escrito por Clarence Benson, lo siguiente: “Cada uno de los escritores de los Evangelios presenta un aspecto diferente del Mesías. Uno escribe de Su majestad; otro de Su ministerio; el tercero, Su humanidad; el cuarto, Su deidad. En esto, completan el cuadro usando una cuádruple caracteri­ zación de los profetas del Antiguo Testamento:

Mateo - Cristo el Rey - “He aquí tu Rey” (Zac. 9:9)

Marcos - Cristo el Siervo - “He aquí mi Siervo” (lsa. 421)

Lucas - Cristo el Varón - “He aquí el Varón” (Zac. 6:12)

Juan - Cristo el Hijo de Dios - “Ved aquí al Dios Vuestro” (lsa. 40:9) - Benson

B. EL EVANGELIO DE MATEO:

1. Autor:

El autor fue Mateo, quien era uno de los doce discípulos. Se le llama también Leví. El es mencionado solamente ocho veces en las escrituras, y en tres de ellas es llamado Leví.

El era un judío cuyo hogar estaba en Capernaum. Cuando fue llamado por Jesús, él abandonó todo y siguió al Señor El era un publicano que recaudaba impuestos para el gobierno romano. Como resultado de esto, era odiado por sus compa­ triotas y considerado como un gran pecador El, sin duda, era un hombre rico, lo que queda demostrado por la gran fiesta que tenía en su propia casa.

Como publicano, él estaba acostumbrado a llevar cuentas y escribía desde el punto de vista de un hombre de negocios. Su lenguaje era claro, sencillo y directo.

REFERENCIAS: Mateo 10:3; Marcos 2:14; Lucas 5:27-29.

2. A Quien Fue Dirigido:

Este evangelio fue dirigido a los judíos.

Esto se puede ver por el hecho de que hay 60 referencias a las profecías judías, y hay 40 citas bíblicas del Antiguo Testamento. Mateo acentuó la misión de Cristo a la nación judía:

Mateo 10:6 “Sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.”

Mateo 15:24 “No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.”

3. Fecha:

No se hia establecido si Mateo o Lucas fue escrito primero. Ambos siguieron el escrito del Evangelio de Marcos. La fecha se ubica entre los años 60 D.C. y 70 D.C.

4. Propósito:

El propésito de este Evangelio era demostrar que Jesús de Nazaret era el Mesías real de la profecía del Antiguo Testamento.

La figura de Jesús que se da en este Evangelio era la de un Rey

5. Palabras Claves:

a. Cumplido - Esta palabra fue repetida para indicar que la profecía del Antiguo Testamento fue cumplida en Cristo.

b. Reino - La palabra “reino” se encuentra cincuenta veces en el Evangelio y la expresión “Reino del Cielo” se encuen­ tra treinta veces.

C. EL EVANGELIO DE MARCOS:

1. Autor:

El autor lue Juan Marcos, el hijo de María de Jerusalén. Su nombre judío era Juan, pero su nombre romano era Marcos. El fue parie, te de Bernabé, (Colosenses 4:10). Su madre apa­ rentemente fue una mujer próspera, y la iglesia muchas veces se reunía en su hogar (Hechos 12:12).

Marcos es considerado como un converso de Pedro, quien hablaba de él como “Marcos mi hijo.” La tradición antigua certifica de que Marcos era un compañero de Pedro. El libro es llamado “El Evangelio de Pedro” por algunos escritores antiguos. Se piensa que Pedro fue el que suministró la mayor parte del material. lreneo escribió, “Marcos, el discípulo e intérprete de Pedro, nos entregó a nosotros las cosas que habían sido predicadas por Pedro.”

Marcos había acompañado a Bernabé y a Saulo en su pri­ mer viaje misionero. Debido a que Marcos regresó cuando llegó a Perga, se convirtió en la razón de que se separaran los apóstoles en su segundo viaje. Bernabé tenía la determi­ nación de darle una segunda oportunidad, y Marcos hizo bien. El apóstol Pablo reconoció esto, y habló de él como muy útil para el ministerio, (11 Timoteo 4:11).

Juan Marcos pasó sus últimos años en Alejandría, Egipto, donde fundó una inglesia, y sirvió en ella como su obispo hasta que murió como un mártir

2. A Quien Fue Dirigido:

Este evangelio fue dirigido a los cristianos romanos. La explicación de palabras y costumbres judías indicarían que el autor escribió a extranjeros.

3. Fecha:

La fecha se ubica entre 50 D.C. y 60 D. C. Fue el primero de los cuatro evangelios que fue escrito y ambos Mateo y Lucas usaban el Evangelio de Marcos como referencia para escribir sus evangelios.

4. Terna:

Este evangelio describe a Jesús como Cristo, el Siervo.

5. Palabras Claves:

Luego e inmediatamente.

6. Estilo:

El estilo es vívido y pintoresco, y pleno de acción. Se regis­ tran diecinueve milagros: Ocho, que muestran poder sobre la enfermeclad; Cinco, poder sobre la naturaleza; Cuatro, poder sobre dernonios; y Dos, poder sobre la muerte.


D. EL EVANGELIO DE LUCAS:

1. Autor:

Este evangelio fue escrito por Lucas, el médico amado, (Colosenses 4:14). Lucas era griego, natural de Antioquía. Fue coml~,)añero muy íntimo de Pablo durante 17 años, desde su ministerío en Macedonia hasta su muerte. Los estudiantes ven la estampa de la doctrina de Pablo. Sin duda Lucas recibió mucha información de Pablo.

2. A Quien Fue Dirigido:

Este evangelio fue dirigido a Teófilo, un griego de alto rango, (Lucas 1:3). Encontramos que las costumbres judías son explilcadas y los nombres griegos son substituidos por hebreos.

3. Fecha:

La fecha se ubica entre 60 D.C. y 70 D.C.

4. Propósíte:

El propósito de este Evangelio es dar una narración ordenada de la vida de Cristo. El tema era hacer aparecer a Jesús corno el “HIJO DEL HOMBRE.”

5. Versículo Clave:

Lucas 1:4 “Para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.”

E. EL EVANGELIO DE JUAN:

1. Autor:

Este evangelio fue escrito por Juan, el discípulo amado. Era hijo de Zebedeo y Salomé, quien parece haber sido una hermanade María, la madre de Jesús. Aunque Juan era llamado el discípulo amado, a causa de su naturaleza afectuosa, de ninguna manera fue afeminado. Por el contrario, era un hombre de coraje, energía, y entusiasmo. Fue un discípulo de Juan el Bautista antes de llegar a ser un discípulo del Señor. El estaba presente en la resurrección de la hija de Jairo, la transfiguración, y la agonía en Getsemaní.


Juan hizo de Jerusalén su centro de operaciones durante muchos años y cuidó a María, la madre de Jesús, hasta su muerte. Más tarde, su centro de operaciones estaba en Efeso. Durante el reinado de Domiciano fue exilado a la isla de Patmos. Fue librado y se le permitió regresar a Efeso alrede­ dor de 96 D.C. Se estima que superó los 100 años de edad.

2. A Quien Fue Dirigido:

Este Evangelio fue escrito a la iglesia.

3. Fecha:

Fue escrito alrededor de 97 D.C., treinta años después de que fueron escritos los Evangelios Sinópticos.

4. Propósito:

El propósito y el tema de este Evangelio eran demostrar la Deidad de Jesús.

5. Versículo Clave:
Juan 20:31, “Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.”
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CURSO INTERNACIONAL "ALPHA"
RALH VICENTS REYNOLDS

Lección 2. GEOGRAFIA DE PALESTINA

A. PALESTINA:

Cada estudian-te de los cuatro Evangelios debe estudiar la geografía de la antigua tierra de Palestina. Sería imposible fami­ liarizarse con la vida de Jesús a menos que también fuera fami­ liar con el país donde Jesús vivió y ministró.

La ubicación de la tierra de Palestina es notable. Está ubicada en el extremo este de ese gran mar tierra adentro, al cual los antiguos consideraban como si estuviera en el centro del mundo. Esta tierra, mientras es una parte de Asia, está muy íntimamente conectada con Africa, y llegó, con el correr del tiempo a influenciar grandemente al continente de Europa. Ais­ lada en una gran extensión por el desierto de los poderosos Imperios del Este, permanecía a ambos lados de los grandes caminos sobre los cuales transitaban las grandes caravanas de comerciantes y los ejércitos invasores. Debido a esta ubicación como un puente que conecta a tres continentes, la gente de Palestina fue forzada dentro de las corrientes de la política mundial.

Este mapa de los límites de Palestina es uno de los más senci­ llos para dibujar Una línea relativamente pareja nos da la línea de la costa, con ial monte Carmelo proyectándose dentro del mar Esa línea pareja pone en evidencia a las playas bajas, sin interrupción por las bahías seguras, y nos da uno de los factores del porqué de la aversión al mar por parte de los judíos. En medio de la superficie terrena sería necesario que se colocaran dos lazos irregulares para representar al mar de Galilea y al mar Muerto, y al conEictar estos, con una línea irregular surgiría el Río Jordán. En gran medida, la tierra de Jesús era esa pequeña franja de país entre el Río Jordán y el Gran Mar

La tierra de Palestina era un pequeño país, de solamente 224 Kms. de largo, y 64 Kms. de ancho.

Este angosto país es dividido en franjas claramente bien demarcadas. Bordeando al mar existe un distrito llano que nunca se identificó muy íntimamente con la vida actual de los Judíos, debido a que contiene los grandes caminos del norte y sur Al este estaban las colinas, y luego las montañas. Aquí resi­ día la verdadera fuerza del Judaísmo.

Del oeste al este: 1. Sabanas marítimas
2. Colinas
3. Montañas
4. Valle del Jordán
5. Tierra al este del Jordán (Perea)

Cortando a través de esta franja de tierra montañosa se encontraba el llano de Esdraelon, el cual además de ser una región muy fértil, proveía las rutas para las carreteras, las cuales después de bordear la playa del Gran Mar en su camino de Egipto, en este lugar se dobla tierra adentro hacia el antiguo centro comercial de Damasco, y de allí hacia los imperios de los Ríos Tigris y Eufrates.

En los días de Jesús existían los tres distritos principales:

1. Galilea (hacia el norte)
2. Samaria
3. Judea (hacia el sur)

Estas divisiones tenían sus raíces en la historia. Galilea y Judea eran provincias judías, mientras que Samaria estaba habitada por gente que, si bien eran racialmente aliados con los judíos, eran despreciados y obiados por ellos.

Los judíos, mientras viajaban hacia el norte o sur entre Gali­ lea y Judea, generalmente cruzaban el Jordán y viajaban a través de Perea, antes de pasar por Samaria.

La depresión del Jordán es uno de los más notables fenóme­ nos geológicos sobre la superficie de la tierra. A partir del punto donde el Jordán deja el Mar de Galilea hasta el lugar donde desemboca En el Mar Muerto es 104 Kms. El Jordán tiene una barrera de orillas altas en cada lado, que se separan de 3 a 24 Kms. de disfiancia. El llano de Jericó, inmediatamente al norte del Mar Muerito, es de 23 Kms. de ancho.

En su recorrido, el Jordán tiene 320 Kms. de largo, y varía en su ancho de 25 a 55 metros. Su profundidad oscila de uno y medio a 4 MEdros. A través de su curso, cae a más de 923 mts., un promedio,de 4.25 mts. por Km.

El Mar de Cialilea tiene 20 Kms. de largo, y 12 Kms. de ancho, y está ubicado a 215 metros bajo el nivel del mar. El Mar Muerto tiene 77 Kms,. de largo, con un ancho máximo de 16 Kms. Su superficie es de 398 metros bajo el nivel del mar y llega a una profundidad (Je 400 metros.
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Lección 3. LA HISTORIA DE PALESTINA

Antes de que el estudiante comience un estudio de la vida y ministerio de Jesucristo, es preciso que él tenga alguna idea de los sucesos que tuvieron lugar durante los cuatrocientos años que transcurrieron entre el Antiguo y Nuevo Testamento. Estos fueron años plagados de guerras, revueltas, luchas sangrientas y de tragedia para los judíos. Debemos recordar que el pequeño país de Palestina constituía un puente que conectaba a tres continentes, y cada uno de los ejércitos que invadía un país extranjero tenía que pasar por ese puente. Durante esos cuatro siglos, ejércitos marcharon de un lado y del otro de estas carr -teras de Palestina, y por lo tanto había guerra y confusión sin descanso.

Para el propósito del presente estudio, comenzaremos con la conquista de Alejandro el Grande.

A. ALEJANDRO EL GRANDE:

En el año 333 A.C., Alejandro de Macedonia, se convirtió en el amo del Imperio Persa, y un año más tarde, tomó posesión de Palestina.

Los objetivos de Alejandro parecen haber sido la difusión de la cultura griega. Las colonias griegas se esparcieron rápida­ mente por todo el mundo conocido. El Helenismo, (la palabra viene de Helas, que significa Grecia), comenzó a hacerse sentir en cada paso de la vida judía, especialmente en los estableci­ mientos judíos fuera de Palestina. Los judíos comenzaron a adoptar el uso de palabras griegas en sus conversaciones y también empezaron a aplicar nombres griegos a sus hijos.

Alejandro trató con reverencia la religión de los judíos y más tarde, cuando había conquistado Egipto y construido la ciudad de Alejandría, invitó a los judíos a vivir allí. Su invitación fue aceptada y una gran colonia de judíos prontamente creció en Egipto.

Alejandro, siendo aún un hombre joven, murió en Babilonia, víctima del vicio y la bebida. Alejandro no dejó heredero para su trono, y su ¡imperio fue dividido en tres reinos. Como conse­ cuencia, Palelstina se convirtió en el escenario de constantes luchas. Durante un siglo este país fue dominado por los Tolo­ meos, que reinaban sobre Egipto, y los Seleucidas, que reinaban sobre Siria. Finalmente, en el año 198 A.C., los Sirios hicieron retroceder al ejército Egipcio hasta el Nilo y así anexaron for­ malmente a Falestina.

B. ANTIOCO EPIFANIO:

En el año 175 A. C. surgió en Siria un gobernador llamado Antioco Epifianio, conocido como Teo Epifanio, “El dios puesto de manifiesto.” Todo lo que fuese griego se convirtió en una pasión para Antioco. El Helenismo había sido muy atractivo para los judíos de mentalidad mundana, y muchos siguieron cul­ tivándolo. Sin embargo, surgió una secta que se oponía a los Helenistas, quienes se llamaban Piadosos o Pios.

Un falso informe llegó con la nueva de que Antioco había sido muerto en una batalla y se hicieron preparativos en Jerusalén para una revuelta. Cuando Antioco se enteró de las intenciones de los judíos regresó para castigarlos sin piedad. Los Pios fueron matados, el templo fue pillado y se ofreció una cerda como sacrific.io en el altar Antioco se reveló con furia contra la religión judía, proclamando que toda manifestación de las cos­ tumbres religiosas judías debían cesar No se permitirían más la observación del Día de Reposo, alimentos limpios y no limpios, la circuncisión, y los sacrificios a su Dios. A cualquier persona en cuya posesión se encontró una copia de la ley era castigada con la muerte.

Antioco mató a 40,000 habitantes de Jerusalén, y vendió a muchos otros como esclavos. En otra ocasión, las calles literal­ mente estaban teñidas de sangre y la ciudad quedó deshecha ya que mató a los hombres y tomó cautivas a las mujeres y niños.

Los oficiales de Antioco recorrían por todas partes buscando víctimas. Erigieron altares, congregaron a los judíos, y luego les demandaban que se sacrificaran a Antioco. En Modina vivía un anciano sacerdote llamado Mattatias, juntamente con sus cinco hijos. Cuando se le exigió que ofreciera sacrificio, se rehusó. El mató a un individuo tímido quien había comenzado a obedecer las órdenes cle los oficiales y luego atravesó con su espada a uno de los oficiales sirios.

C. JUDAS MACABEO:

Mattatias escapó al desierto con sus cinco hijos, rodeándose de una banda de zeolotas desesperados. Recorrieron el interior del país de un extremo a otro destruyendo los odiados altares, y matando a los judíos renegados que habían ofrecido sacrificios.

Mattatias falleció poco después del comienzo de la rebelión, y fue sucedido por uno de sus hijos llamado Judas, quien demostró ser un genio en el arte de la guerra. Judas se ganó para sí el nombre de Macabeo, “El Martillador.” Judas ganó su primera batalla sobre los sirios al sorprenderlos en las montañas al norte de Jerusalén. El y sus hombres se armaron con las armas de los caídos. Obtuvo éxito en cuatro batallas decisivas y golpeaba además a los enemigos que se hallaban en los alrede­ dores. Antioco Epifanio murió con la amarga realización de que Palestina lo había desafiado y le había ganado.

En el año 143 A. C., los sirios fueron expulsados totalmente de la tierra, y Palestina fue libre por fin.

D. CONQUISTADA POR ROMA:

Simón, el último de los cinco hijos de Mattatias, fue sucedido por su hijo, el Sumo Sacerdote, Juan Hircano. Ebrio por su nuevo poder, este hombre se embarcó en crueles y costosas guerras en contra de sus vecinos. Invadió Samaria en el norte e Idumea en el sur Convirtió por la fuerza a los Samaritanos y a los Edomitas a su forma personal de Judaísmo.

Juan Hircano fue sucedido por su hijo, Aristóbulo, quien con­ tinuó las guerras de conquista, agregando Galilea a su reino.

Aristóbulo fue sucedido por su hermano Alejandro, cuyos inte­ reses principales eran la guerra y el placer Los judíos se reb -laron y lo mandaron al exilio, pero poco tiempo después, lo restauraron. En lugar de demostrar su gratitud por este hecho, él crucificó a 800 Fariseos, después de matar a sus esposas y a sus hijos delante de ellos.

Alejandro fue sucedido por su viuda, Alejandra. Cuando ella ya era una anz-iana de 73 años, uno de sus hijos, llamado Aristó­ bulo II, comenzó una guerra civil. Hircano, que era el verdadero heredero, perdió la batalla en su primer encuentro. Siguiendo los consejos de un cierto príncipe Idumeano llamado Antipater, Hircano trató de continuar el combate. Reunió un ejército de 50,000 árabes y obligó a Aristóbulo a refugiarse en Jerusalén.

En el año 65 A. C., el general romano Pompeyo derrotó una gran porción Jel anterior Imperio Sirio, y ahora giró a Palestina, que era el puente que conectaba Asia y Africa. Los judíos, divi­ didos en tres partidos, cayeron directamente en las manos romanas. Aristóbulo estaba atrincherado en Jerusalén, bajo sitio por Hircano y su ejército árabe. Los Fariseos se hallaban fatiga­ dos y enfermos de los males que los reyes les habían hecho, y estaban dispuestos a deshacerse del todo de la realeza. Todos los tres partidos enviaron diputaciones a Damasco, donde Pom­ peyo se hallaba acampado.

Las tres solicitudes dieron a Pompeyo una excusa perfecta para invadir Palestina. El ejército árabe huyó inmediatamente. Aristóbulo se rindió a Pompeyo, pero sus seguidores se rehu­ saron. Se atrincheraron en la colina del Templo y fueron necesa­ rios tres meses para obligarlos a rendirse. Pompeyo aprovechó sus escrúpulos religiosos y los atacó en un día de Reposo sabiendo que ellos no se moverían ni darían un solo golpe para defenderse.

Pompeyo rrasacró a 12,000 judíos. Entró en el atrio del Templo y penetró direictamente en el Lugar Santo. Por este hecho los judíos jamás le perdonaron.

Finalmente, Pompeyo perdió su poder sobre el Imperio Romano, y fue sucedido por el gran Julio César Hasta ahora, Antipater habia permanecido en la obscuridad. Antipater era un hombre de gran sagacidad. Había compartido la política de César, y ahona recibía una gran recompensa. Fue convertido en Procurador sobre Judea. Cuatro años más tarde fue envene­ nado y su poder fue heredado por su hijo, Herodes, uno de los hombres más astutos que haya gobernado sobre Judea.
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Lección 4. LOS TIEMPOS DE JESUS

A. HERODES EL GRANDE:

Herodes se convirtió en rey de los judíos en el año 37 A. C. Herodes es llamado el Grande. Era capaz, cruel y muy desa­ prensivo. Era también un guerrero muy sagaz y tenía la costum­ bre de inclinarse hacia la facción gobernante en Roma, y siempre fue bien recompensado por los principales del Imperio. En el año 31 A. C., él fue convertido en rey de casi toda Palestina.

Herodes era despiadado con aquellos que se le oponían. Amó y se casó con Mariamne, una princesa de la casa Hasmoneana, pero creyendo que ella conspiraba contra él, mandó matarla en Samaria en el año 29 A. C. Todos sus rivales eran destruidos sin piedad. Por temer a sus propios hijos, que habían nacido de Mariamne, también mandó matarlos. Después de varios años de horribles sospechas y remordimientos murió como un maniático.

Herodes era un gran arquitecto y administrador Era un admirador de la cultura griega. Construyó un anfiteatro en Jeru­ salén, y varias grandes estructuras públicas a través del este. También construyó las ciudades de Sebaste y Cesarea. Aunque odiaba a los judíos, tenía respeto a su religión y construyó el Templo, el mayor que ellos llegaron a poseer

El nuevo templo era la obra cumbre de Herodes. Repetidos sitios habían dejado al lugar sagrado casi en ruinas. Sintió que era su deber reconstruir el santuario. Para esto, agrandó el pico angosto del monte Moríah construyendo una enorme plata­ forma de piedra alrededor del mismo, soportando la estructura sobre pilotes y arcos. Esta plataforma tenía una superficie de más o menos 305 metros cuadrados, y cubría no solamente el lugar del antiguo Templo, sino también el antiguo palacio de Salomón. Alrededor del borde de esta plataforma, Herodes con­ struyó magníficos monasterios de mármol, techándolos con cedro del Líbano. Sobre un nivel más alto se encontraba el templo mismo, una hermosa estructura de la cual los judíos se sentían muy orgullosos. El templo tenía bloques de base de 21 metros de largo, los cuales estaban revestidos en sus caras extriores con oro puro.

En el año 4 A. C., Herodes murió dejando una ordenanza de que todos los judíos prominentes fuesen matados de manera que la gente guardase duelo en su funeral. Sin embargo, no se prestó ninguna atención a esa orden, y Herodes fue sepultado entre la alegría del pueblo.

B. LOS HEREDEE ROS DE HERODES:

Herodes dejó su reino a sus tres hijos:
1. Archelaus - Judea, Samaria, e ldumea;
2. Herodes Antipas - Galilea y Perea;
3. Filipo - Territorio noreste.

Augusto, el E:mperador Romano, confirmó esta distribución, pero Archelaus demostró ser tan malo que en el año 6 D. C. fue deportado a Gaul y su territorio fue puesto bajo un procurador quien estaba sujeto al legado de Siria. Los procuradores vivían en Cesarea, aunque en ocasiones de fiestas iban a Jerusalén y vivían en el palacio de Herodes, el cual llegó a llamarse el Preto­ rio. El más farnoso de estos procuradores fue Poncio Pilato (26 D. C . - 36 D. C.).

C. PARTIDOS RIELIGIOSOS:

1. Saduceos:

Los Saduceos eran miembros de la aristocracia antigua. Eran primariamente políticos y estaban interesados en man­ tener la prosperidad del Estado secular, teniendo la religión en segundo plano.

Los Saduceos negaban la resurrección del cuerpo, las futuras reeompensas y castigos, y mantenían que el alma perecía con el cuerpo. Negaban la existencia de ángeles y espíritus. Nio sentían la necesidad de una Divina providencia, pero descansaban sobre sus propios recursos.

Su oposición a Jesús se hallaba basada principalmente sobre consideraciones políticas.

2. Fariseos:

Los Fariseos resistieron la influencia extranjera y eran muy celosos de sus tradiciones. Ellos formaban un partido religioso, cuyo principio fundamental era la completa separación de todo aquello que no fuese judío.

Las características de los Fariseos puede indicarse así:

a. Su escrupulosa observación de la Ley;
b. Creencia en la inmortalidad del alma, en la resurrección del cuerpo y en las futuras recompensas y castigos;
c. Expectaciones Mesiánicas, la cual incluía el reino literal de Dios sobre la tierra;
d. Creencia en los ángeles y espíritus;
e. Creencia en la Providencia Divina, pero juntamente con esto, la libertad de la voluntad del hombre;
f. Su separación de la masa de la gente;
g. Patriotismo con una naturaleza religiosa, el Reino de David era su prototipo.

Los Fariseos se oponían a Jesús sobre cuestiones religiosas.

3. Herodianos:

Los Herodianos eran mantenedores del gobierno de los Herodes, sosteniendo que un gobernador extranjero era una mejor garantía para la protección de la vida y la propiedad. Eran parecidos a los Fariseos en sus creencias.

4. Zelotes:

Los Zelotes eran también parecidos a los Fariseos en sus creencias, pero insistían en la guerra contra Roma. Varias revueltas promovidas por ellos no tuvieron éxito y fueron severamente reprimidos. El espíritu alentado por este partido se desató en’la guerra contra los romanos, la que terminó en la destrucción de Jerusalén en el año 70 D. C.

D. LA ESPERANZA MESIANICA:

Los judíos eran una gente intensamente nacionalista en espíritu. Estaban acostumbrados a mirar hacia atrás en su histo­ ria, con sus evidencias de intervención y guía divina. Por siglos ellos habían sido abofeteados y oprimidos. El exilio había dejado en ellos su permanente impresión y los años después del retorno los había llevado a alternar entre la esperanza y la desesperación.


Su esperanza para el futuro fue manifestada principalmente por la Esperanza Mesiánica. Existían dos elementos importantes en esta Espenanza, que eran:

1. El Reino de Dios;
2. El Mesías.

Los profetas de Israel habían predicho, desde el principio, la llegada de un Mesías que traería un día nuevo. El Reino de Dios significaba para ellos el Reinado de Dios - Su reino, antes que su dominio, una era cuando Dios re-establecería al reino judío y destruiría a sus conquistadores extranjeros. Con esta esperanza co-existía el punto de vista de que este reino sería establecido en la tierra en una forma más concreta, con un rey que debía ser un descendiente de la línea de David.

E. LA SINAGOGA:

La palabra “sinagoga” significaba originalmente “asamblea” o “congregación.”

La sinagoga tuvo su origen durante el exilio en Babilonia, cuando los judíos se congregaban sobre las riberas de los arroyos para leer la ley y orar. Ellos oraban dando la cara hacia Jerusalén, con los brazos extendidos.

La sinagoga no tenía un tamaño o estructura en particular, excepto de que era más larga que ancha. Fue construida cerca de un arroyo en movimiento, o sobre la colina más alta dentro o cerca del pueblo. El extremo, que contenía la ley, siempre daba la cara a Jerusalén. La entrada estaba siempre en el extremo más distante de Jerusalén, de manera que al entrar daban la cara a Jerusalén.

Los of iciales de la sinagoga eran:

1. Los ancianos de la congregación;
2. El dirigente de la sinagoga - el Rabino;

3. Lector - ninguna persona fija;
4. Recibidores y distribuidores de limosnas;
5. Ministro - el que cuidaba la Ley y el mobiliario;
6. Hombres de reposo - consistía de diez hombres que no trabajaban pero eran designados para que la reunión pudiera celebrarse.

El orden de servicio era generalmente así:

1. Comenzaban cuando se hallaban diez presentes;
2. Recitación del “Sema” Deut. 6:3-9; Deut. 11:13-21; Números 15:37;
3. Oración respondiente, parados mirando hacia Jerusalén;
4. Lectura de las Escrituras:
a. La Ley era leída cada tres años,
b. Una parte de la Ley cada día de Reposo,
c. Luego cualquier otra parte de la Escritura podía ser leída;
5. Sermón por un miembro de la congregación, sentado;
6. Bendiciones pronunciadas por el Rabino, la congregación respondiendo.

Las horas de oración eran la tercera, sexta, y novena horas.
Existían sinagogas esparcidas a través de toda Palestina en el tiempo de Jesús.
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Lección 5. JUAN EL BAUTISTA

A. PROFECIAS SOBRE SU VENIDA:

Malaquías 3:1 “He aquí yo envío mi mensajero, el cual pre-’ parará el carnino delante de mí.”
Malaquías 4:5 “He aquí, yo os envío el profeta Elías antes que venga el día iJe Jehová, grande y terrible.”
Mateo 11:13-14 “Porque todos los profetas y la ley profeti­ zaron hasta Juan. Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.”

Aquellos pue se atuvieron a la Esperanza Mesiánica creyeron que el reino del Mesías sería precedido por la aparición de un heraldo. En el oriente el heraldo iba delante del rey, llamando y reuniendo a la gente para reparar los caminos que usualmente estaban en malas condiciones, para que la partida real pudiese pasar con seguridad. Juan era un heraldo semejante, llamando a la gente para, que se arrepintiese. La misión de Juan era llamar a la gente para allanar el camino para el Señor Cada barranca debe ser rellenada y cada colina bajada; las curvas en el camino deben ser enderezadas y los lugares ásperos allanados.

B. EL NACIMIENTO DE JUAN:

1. Tiempo:

Lucas 3:1-2 “En el año decimoquinto del Imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato...vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.” Esto nos da una fecha fija y definida para el comienzo del ministe­ rio de Juan que sería entre 26 y 27 D. C., dado que el reinado de Tiberic comenzó alrededor de 12 D. C.

El nacimiento de Juan sería treinta años antes porque comenzó su ministerio a los treinta años de edad.

2. Parentezco:

Los pacires de Juan fueron Zacarías y Elisabet. Eran gente muy humilde y piadosa que vivían cerca de Hebrón. Zacarías era un hombre de edad avanzada y pertenecía a la clase más baja del sacerdocio. No tenían hijos, y esto significaba un reproche para ellos. Sentían la humillación de no poseer hijos, y habían llegado ya a la edad cuando la esperanza de dar a luz y oraciones por hijos habían sido abandonadas.

3. Nacimiento Milagroso:

Lucas 1:13 “Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.”

A Zacarías, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso sobre brasas del altar de sacrificio.

Esta misión era considerada sagrada y al sacerdote que le tocaba en suerte realizarla se le estimaba como altamente bendecido.

Mientras Zacarías permanecía parado orando, se le apareció el arcángel Gabriel por el lado derecho del altar Gabriel declaró su divina misión y cuando Zacarías comenzó a preguntar, quedó mudo hasta el día del nacimiento de su hijo.

Cuando nació Juan, los parientes insistían de que fuera llamado Zacarías. No obstante, Zacarías pidió que se le diese una tabla de escribir y escribió que su nombre sería Juan. Inmediatamente, su lengua fue suelta y empezó a hablar ala­ banzas a Dios y a profetizar la pronta venida del Mesías.

C. LA NIÑEZ DE JUAN:

No conocemos mucho acerca de la niñez y la juventud de Juan. Indudablemente él vivió una niñez normal y fue educado en la sinagoga local. Siendo que sus padres eran ambos de linaje sacerdotal (Lucas 1:5), concluimos de que Juan pasó su juventud preparándose para el sacerdocio.

Juan fue criado como un Nazareo. No bebía vino o bebida fuerte y su cabello nunca fue cortado.

Antes de que comenzara su ministerio, se retiró al desierto.

D. ASPECTOY CARACTER DE JUAN:

En algún tiempo durante su juventud, Juan se retiró al desierto, acioptó la vida de un asceta, y restringió su dieta a frutas silvestres, ¡angostas y miel silvestre. Se dedicó a estudiar y entrar en comunión con Dios. Por vestimenta usó una piel de camello.

Cuando salió de su retiro, fue considerado como un hombre santo. Su apariencia con el cabello desordenado y solamente una piel de camello cubriendo su cuerpo, la que era sostenida por un cinto de cuero, descalzo, los brazos desnudos y la barba crecida, debe haber sido muy notable.

Hablaba con tal decisión, inteligencia y celo piadoso, que mul­ titudes se reunían para escucharle y para ser convencidos de su culpabilidacl y convertidos.

E. EL MENSAJE DE JUAN:

Mateo 3:2-3 “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado ... preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.”

El mensaje de Juan era sencillo:

a. Arrepentimiento;
b. Preparación para el Reino del Cielo;
c. Bautismo por inmersión.

Juan no tenía contemplaciones para nadie, denunciaba al pecado donde se hallaba. Denunció a los Fariseos, los líderes religiosos, pero también el pecado en la vida de Herodes Antipas.

Eran tiempos de grandes maldades. Existía gran inmoralidad en el Imperio Romano. Violencia, robos, insultos, crímenes sin juicio y crueldad eran los cargos que se hacían contra la admi­ nistración dia, Pilato. Los Fariseos enfatizaban la separación pero no la verdadera santidad. Se orgullecían de ser descendientes de Abraham, pero habían perdido de vista la necesidad del carácter personal.

El mensaje de Juan era el mensaje necesario, y multitudes iban al Jordán para escuchar su predicación. Juan predicó durante seis meses antes de que Jesús viniese a él para ser bautizado.

Juan llanamente declaraba de que él no era el Mesías y de que no era digno de desatar la correa de su calzado-ésta era una tarea que los esclavos hacían para sus amos.

Juan profetizó del “Bautismo del Espíritu Santo.” (Mateo 3:11)

Debe notarse que aunque Juan predicó la venida del Reino del Cielo, él no llegó a ser un miembro de ese reino.

Mateo 11:11 “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que el.”

También debe ser notado que Juan predicó y bautizó pero no realizó milagros.

Juan 10:41 “Y muchos venían a él, y decían: Juan, a la verdad, ninguna señal hizo.”

Otro hecho que debe ser notado sobre su ministerio es que permaneció muy humilde. Nunca tuvo celos de Jesús; él estaba satisfecho con cumplir su llamamiento.

Juan 3:30 “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.”

F. MUERTE DE JUAN:

Marcos 6:27 “Y en seguida el rey, enviando a uno de la guar­ dia, mandó que fuese traída la cabeza de Juan.”

Tan grande era la reputación de Juan que aun Herodes Anti­ pas, tetrarca de Galilea y Perea, fue al Jordán a escucharle. Herodes le escuchaba con agrado y le tenía gran respeto. Es muy posible que se haya sentido muy culpable, e hizo muchas cosas para llevar una vida mejor Sin embargo, Juan denunció osadamente el gran pecado en la vida de Herodes.

Herodes se había casado con la hija del rey de Arabia. Se cansó de ella y comenzó a convivir con Herodías, la mujer de su hermanastro, Herodes Felipe. Herodías tenía una hija, Salomé, y ambas eran muy ambiciosas.


Cuando Juan denunció a Herodes públicamente, éste le hizo arrestar y erilviar a la prisión fortaleza en Macharus. Esta era una fortaleza reconstruida por Herodes el Grande sobre la costa este del Mar Muerto. Juan fue encarcelado en uno de los calabozos debajo de esta fortaleza. Herodes no tenía la intención de matar a Juan porque en lo íntimo de su corazón admiraba a Juan y aceptaba sus enseñanzas como inspiración divina.

Herodías odiaba a Juan y conspiró contra él para destruirlo.

Cuando Herodes realizaba una gran fiesta en el día de su cumpleaños y habiéndose reunido una multitud de los ricos y la nobleza, Herodías vio su oportunidad. Salomé, su hija, bailó una vergonzosa danza con gestos y movimientos lascivos que ganaron el aplauso de los huéspedes que se hallaban ebrios. Cuando Herodes le dijo que podía pedir cualquier cosa hasta la mitad de su reino, ella pidió la cabeza de Juan el Bautista.

Herodes pudo haberse rehusado, porque la cabeza de Juan tenía un valor mayor que la mitad de su reino, pero no obstante, él consintié y Juan fue decapitado. Juan aun era un hombre joven de 31 ó 32 años de edad.
Después de su muerte, algunos de sus discípulos continuaron su ministerb, porque cuando Pablo fue a Efeso, encontró a algunos de los discípulos de Juan (Hechos 19).
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RALH VICENTS REYNOLDS

Lección 6. NACIMIENTO Y NIÑEZ DE JESUS

TEXTO: Mateo capítulos 1 y 2; Lucas capítulos 1 y 2.

A. LA ANUNCIACION:

Dios ordenó que su hijo naciera de una mujer humana de manera que pudiese vivir una vida humana completa.

Génesis 3:15 “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza y tú le herirás en el calcañar”
Gálatas 4:4 “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley.”

María, una virgen de Nazaret, fue escogida para el honor de ser la madre del Hijo de Dios. Seis meses después del anuncio angelical profetizando el nacimiento de Juan el Bautista, un ángel informó a María de que ella sería la madre del Redentor El Espíritu Santo le cubriría con Su sombra y el hijo que nacería sería el Hijo de Dios. María había sido favorecida por Dios con el privilegio deseado por todas las madres judías-el honor de dar a luz al Mesías.

María estaba desposada a un hombre piadoso llamado José. Cuando José supo que María estaba encinta, él planeó desha­ cerse de ella, pero entendió a través de un ángel que la criatura fue engendrada por el Espíritu Santo y que debía nacer de una vi rgen.

El estudiante debe notar que el “nacimiento virginal” no es lo mismo que la “inmaculada concepción el cual es un dogma de la iglesia Católica Romana al efecto de que María nació sin la mácula del pecado original.

B. EL NACIMIENTO DEL SALVADOR:

1. Fecha:

La fecha del nacimiento de nuestro Señor fue planeada perfectamente. Pablo escribió de que Jesús nació dentro del “cumplimiento del tiempo” (Gálatas 4:4). Dios nunca llega tarde o temprano; El siempre llega justo a tiempo.


Aparentemente Dios planeó de que no se supiese el día, debido a la tendencia de adorar los días y lugares santos. No obstante, es posible tener una idea aproximada del tiempo del nacimiento de Cristo. Augusto ordenó que se hiciera un censo de la población en todo el Imperio. Esto fue planeado para el año 8 A.C., pero se sabe de que este censo fue reali­ zado en Egipto en el año 6 A.C., y es muy posible que fuera realizado en Palestina el año siguiente, 5 A.C. Herodes murió en el año 4 A.C., y él vivía todavía cuando nació Jesús. Juan comenz(5 su ministerio en el año decimoquinto de Tiberio, a los treinta años, haciendo caer su cumpleaños en el año 5 A.C. Es muy posible que Juan naciera en la primavera del año 5 A.C. y Jesús seis meses más tarde en el otoño del mismo año.

No conocemos el día ni el mes de Su nacimiento. Tuvo lugar mientras los rebaños aun estaban pastoreando en campo abierto. Por lo tanto, tenía que haber sido a fines del verano o al principio del otoño, no más tarde que el mes de octubre.

El 25 de diciembre era la fecha de la fiesta romana pagana de Saturnalia. Era una ocasión de gran corrupción moral y también era una ocasión de buena voluntad, en la que no se ejecutaba a ningún criminal, y los amigos se obsequiaban regalos entre sí. Durante todo este día los esclavos disfruta­ ban de su libertad. Los cristianos sacaban ventaja de esta fiesta para pasar el día celebrando el nacimiento de nuestro Señor

2. Lugar:

Al realizarse el censo, se ordenó que los judíos debían enrolari,e en sus ciudades natales. Tanto José como María eran de descendencia Davídica cuya ciudad natal era Belén. Esto fue en cumplimiento de una profecía.

Miqueas 5:2 “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel.”

Belén está situada casi 10 Kms. al sur de Jerusalén. Era una hermosa ciudad rodeada por terrazas cubiertas con viñas y árboles frutales. Era la ciudad natal del rey David. Cerca de esta ciudad Raque¡ había fallecido al dar a luz. Era también la ciudad de Rut y Booz.

Cuando llegaron a Belén, encontraron al pueblo lleno de gente que había llegado para inscribirse en el censo. No había sitio disponible para acomodarse, de manera que fueron obligados a pasar la noche en el establo abierto donde se albergaba a los animales.

3. La Adoracion De Los Angeles:

En las praderas al este de Belén habían pastores judíos de humilde condición que vigilaban sus rebaños. Fueron estos hombres sumamente humildes a quienes Dios reveló su gloria.

Un ángel de repente se presentó delante de ellos y una gran luz resplandeció alrededor de ellos. El ángel calmó sus ansiedades y temores con la alegre noticia: “ ... porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor” (Lucas 2:10-11).

Apresurándose a Belén, los pastores encontraron a María y a José, con el recién nacido acostado en el pesebre, tal como lo había dicho el ángel. María no tenía a nadie que la asistiera. Ella misma había envuelto a la criatura con pañales y lo había acostado en el pesebre. Los pastores les hicieron saber lo que se les había dicho a ellos acerca del niño. Todos estaban sorprendidos sobre estas cosas, pero María guar­ daba todos estas cosas, meditándolas en su corazón.

C. SU CIRCUNCISION Y PRESENTACION EN EL TEMPLO:

Cuando habían pasado ocho días, Jesús fue circuncidado según la Ley de Moisés (Levítico 12:3). En ese momento se le dio un nombre. Usualmente los padres escogían el nombre de sus hijos, pero Dios a través de Gabriel nombró a Jesús (Jehová­ -Salvador).

La purificación de los padres y la redención del primer hijo varón tuvo lugar conforme a la ley, cuarenta y un días después del nacimiento (Levítico 12:6). En la presentación en el Templo, los ricos podían traer un cordero, y los pobres dos palomas. El regalo de Miaría indicaba la humilde condición en que se encontraban.

Había en Jerusalén un hombre piadoso llamado Simeón. A este hombre de edad avanzada se le había revelado que no moriría hasta que viese al Ungido del Señor Cuando María y José entraron para presentar a Jesús al sacerdote, Simeón tomó a Jesús en sus brazos y bendijo a Dios. Simeón pronunció sus alabanzas a Dios en profecía poética. Los años de oración y paciente espera fueron al fin recompensados. Sus años de estu­ dios de las profecías le habían permitido ver al sufrido Redentor mientras otrcs buscaban solamente a un rey temporal.

El himno de Simeón puede dividirse en tres estrofas:

1. Reconocimiento del acercamiento final de su vida, con agradecimiento y oración para un final en paz. (Lucas 2:29-30).
2. Declaración concerniente al infante Salvador; Una Luz Uni­ versal para todas las naciones y la verdadera gloria de Israel.
3. Profecía de los sufrimientos en Calvario y la pena personal de María.

La profetisa, Ana, de la tribu de Aser y de una familia promi­ nente, había sido viuda durante ochenta y cuatro años después de haber estado casada durante siete años. Esto significa que tenía más de cien años de edad. Ella se sintió conmovida por las palabras de Simeón, y comenzó a dar gracias y alabanzas a Dios, y hablé acerca del infante Jesús.

D. LA LLEGADA DE LOS MAGOS:

Llegaron a Jerusalén escolásticos gentiles que preguntaron donde podrían encontrar al Rey de los judíos, cuyo nacimiento se les había anunciado por medio de una extraña estrella. Estos hombres eran estudiantes de ciencia, especialmente astrología y religión. Procedían del este, muy posiblemente de Persia, Arabia y Babilonia.

Cuando estos hombres sabios preguntaron acerca del lugar del nacimiento del Mesías, el rey Herodes convocó los sacer­ dotes y los escribas, quienes le informaron que Belén sería el lugar de nacimiento del Rey. Herodes de inmediato planeó des­ truirlo e instruyó a los magos que le informaran cuando lo encontraran. Sin embargo, los magos fueron avisados en un sueño y regresaron a sus respectivos países por otro camino. Los padres de Jesús fueron avisados por un ángel y huyeron a Egipto.

José y María ya no estaban en el establo sino ahora vivían en una casa. Cuando los magos dejaron a Herodes, vieron nueva­ mente la estrella y ésta los guió hasta la casa. Entraron, vieron al bebé con su madre, se arrodillaron y le adoraron. Luego abrieron sus cofres y presentaron oro y costosas especies.

El incienso era una goma olorosa, y la mirra era una goma usada en el oriente como perfume y también como especie, medicina y para embalsamar

Cuando los magos no regresaron, Herodes se enfureció y ordenó que todos los niños en Belén de dos años para abajo debían morir

José y María permanecieron en Egipto hasta la muerte de Herodes. Luego regresaron a Galilea y residieron en Nazaret.

E. LA VISITA A JERUSALEN:

Se nos ha dicho muy poco sobre los días de la niñez de Jesús. Hay dos versículos que nos hablan de su crecimiento y desarrollo.

Lucas 2:40 “Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.”
Lucas 2:52 “Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.”

La educación de la criatura judía comenzaba en su hogar Tan pronto que podía hablar, la madre le enseñaba el SEMA. (Deut. 6A 9; Números 11:13-21; 15:37-41). El padre tenía la responsabi­ lidad de enseñar a su hijo el Tora. Podemos tener la certeza de que José y María eran diligentes en su responsabilidad. La edu­ cación formal comenzaba en la sinagoga local a la edad de seis años. Desde los seis hasta los diez años de edad, el libro o texto principal era el Antiguo Testamento.



Solamente una vez se nos da una referencia de sus días de juventud. Esto) fue una ocasión cuando acompañó a sus padres a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Jesús tenía doce años de edad. Cuando sus padres estaban de regreso a Nazaret, habían ya viajado todo un día cuando descubrieron que el joven había sido dejado atrás. De inmediato regresaron y lo encontraron al tercer día en el Templo sentado al pie de los Doctores. Todos estaban maravillados de- la sabiduría y el conocimiento de este muchacho de doce años.

La respuesta que dio a su madre reveló que El ya se hallaba consciente de Su identidad y misión.

Lucas 2:49 “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?”
Se debe notar que El se sometía a sus padres y les obedecía (versículo 51).
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Lección 7. EL BAUTISMO DE JESUS

TEXTO: Mateo 3:13-17; Marcos 1:9-11; Lucas 3:21-22; Juan 1:26-34.

A. ANTES DE SU BAUTISMO:

No sabemos mucho sobre la adolescencia y juventud de Jesús. Sin duda, El asistió a la sinagoga local en Nazaret y asistió a la escuela como los demás niños judíos.

El tenía solamente doce años de edad cuando asombró a los doctores en el Templo con su sabiduría. Su respuesta a sus padres nos dice muchas cosas.

Lucas 2:49 “¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?”

Se nos dice que era obediente y sumiso a sus padres (Lucas 2:51).

Mientras que Jesús crecía, no solamente creció físicamente, sino que también en sabiduría y en favor para con Dios y los hombres. (Lucas 2:52).

También sabemos que trabajó en el oficio de carpintero, porque se preguntó con referencia a El: “¿No es éste el carpin­ tero?” (Marcos 6:3). Podemos imaginario trabajando y traspi­ rando sobre el banco de carpintero. Debemos ser agradecidos de que El experimentó lo que es el trabajo duro y lo que significa estar cansado.

Jesús fue bautizado y comenzó su ministerio cuando tuvo treinta años de edad (Lucas 3:23). En alguna ocasión en el lapso de esos dieciocho años, José murió, porque no se hace men­ ción de él después que Jesús comenzó su ministerio. El primer milagro en Caná también sugiere que María consideraba a Jesús como jefe del hogar El era el mayor y como tal tendría esa responsabilidad del hogar después de la muerte de José.

B. EL PROPOSITO DEL BAUTISMO DE JESUS:

Ciertamente Jesús no fue bautizado para el perdón de sus pecados, porque El era sin pecado.

Juan unusalmente examinaba a los candidatos antes del bau­ tismo. Los penitentes venían con la humilde confesión de sus pecados y la manifestación de profunda contrición. Jesús no hizo tal confesión de culpabilidad ni mostró ninguna tristeza. Jesús llegó con tal pureza y paz que causó que Juan retroce­ diese con un sentimiento de indignidad y pecado.

La verdadera razón por la cual Jesús fue bautizado fue expresada por El,mismo. “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia.” Mateo 3:15.

Jesús nació bajo la Ley, y durante Su infancia fue circunci­ dado y redimido. Más tarde pagó sus tributos al templo. Fue digno que El cumpliera todas las ordenanzas del pacto Abraha­ mico. El no vino a destruir la Ley sino para cumplirla y darle un sentido más profundo (Mateo 5:17). A través de Su vida, El cum­ plió la Ley de manera que así pudiese salvar a aquellos que estaban bajo la Ley.

Las primeras palabras de su ministerio fueron: “Deja ahora, porque así c-onviene que cumplamos toda justicia.”

C. EL RECONOCIMIENTO DEL MESIAS POR JUAN:

Sin duda, Juan conocía a Jesús como primo, pero no conocía a Jesús corno el Mesías. Aunque se sentía indigno para bauti­ zarlo, todavía no conocía su verdadera identidad. Sin embargo, Juan sabía que él era el predecesor del Mesías y que Dios le había dado una señal definida mediante la cual él podría reconocerlo.

Juan 1:33 “Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.”

Cuando Jesús salió de las aguas, había una visible manifes­ tación del Espíritu descendiendo y posándose sobre él. También había una rnanifestación audible de la voz de los cielos diciendo: “Este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia.”

Parece que la visión y la voz fueron vista y oída solamente por Juan y Jesús. Juan vio el Espíritu, oyó la voz y fue un testigo permanente de la deidad de Jesús.

Existen dos errores que debemos evitar aquí:

1. Algunos dicen que allí se ve la Trinidad, las tres personas en la Deidad. No es verdad. Había un triple fenómeno en el Aposento Alto, pero esto no fue prueba de la Trinidad. Aunque podían sentir el Espíritu Santo, ver lenguas de fuego y oir lenguas, había solamente un Espíritu. De igual manera las dos manifestaciones en el Jordán no prueban la Trinidad.

2. Algunos dicen que Jesús fue solamente humano hasta este momento y entonces llegó a ser Divino. Sin embargo, Jesús era Divino desde su concepción en el vientre de la virgen. Nuevamente, Jesús estaba dando cumplimiento a la rectitud del Antiguo Testamento. Cada profeta y rey tenía que ser ungido cuando entraron en su ministerio. Aquí Jesús fue ungido como Profeta, Sacerdote y Rey.

D. EL ORDEN DE LOS ACONTECIMIENTOS:

Debemos recordar que Juan no dijo: “He aquí el Cordero de Dios” cuando Jesús fue bautizado. El primer capítulo de Juan aclara esto perfectamente.

¿Cuál fue el orden de los acontecimientos?

1. Jesús fue bautizado y llevado inmediatamente al desierto.
2. Jesús fue tentado durante cuarenta días.
3. Jesús regresó al Jordán y se paró en medio de la multitud (versículo 26).
4. Al día siguiente, Juan dijo: “He aquí el Cordero de Dios” (versículo 29).
5. Al día siguiente, Juan nuevamente dijo: “He aquí el Cordero de Dios” y dos de sus discípulos siguieron a Jesús (versículo 37).

Estos discípulos eran Andrés y Juan, el amado discípulo. Andrés trajo a Simón Pedro a Jesús.
6. Al día siguiente, Jesús fue a Galilea, después de haber ¡la­ mado a Felipe y Natanael.
Al estudiar cuidadosamente la historia, observamos que Juan dijo: “He aquí el Cordero de Dios” cuando Jesús regresó de la tentación y, por supuesto, Juan lo reconoció.
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Lección 8. LA TENTACION DE JESUS

A. JESUS FUE TENTADO EN TODO:

REFERENCIAS BIBLICAS:

Hebreos 2:18 “Pues en cuanto él mismo padeció siendo ten­ tado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.”
Hebreos 4:15 “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.”

Debemos aceptar las verdades contenidas en esas escrituras literalmente. No hay tentación que llegue al hombre que Jesús no haya experimentado. Los sufrimientos y tentaciones de nues­ tro Señor cubren la amplia gama de debilidades y tendencias de ceder al pecado, físico, mental y espiritual.

Esta verdad lleva una gran fuente de fuerza y victoria. Jesús sabe y comprende porque El encontró la misma lucha, y porque El ganó la victoria, hay victoria para todos.

Habían dos veces en su ministerio cuando fue sometido a la mayor prueba:

1. En el desierto después de su bautismo;
2. En Getsemaní.

Getsemaní será estudiada en una lección más adelante; con­ sideraremos aquí principalmente la tentación en el desierto.

Aunque estas fueron las dos pruebas más grandes, la vida de nuestro Señor era una de continuo sufrimiento y prueba.

B. LA TENTACION EN EL DESIERTO:

REFERENCIAS: Mateo 4:1-11; Marcos 1:12-13; Lucas 4:11-13.

El lugar de las tentaciones estaba en el desierto. Según la tradición, la tentación tuvo lugar en una montaña, algunas seis a ocho millas del lugar del bautismo y unos quince mil pies más alto del valk:,, del Jordán. Adán encontró su tentación en un hermoso jarclín; pero Jesús encontró su tentación en un desierto con miseria y hambre.

Parecería extraño que inmediatamente después de la expe­ riencia del bautismo y la unción, habría una experiencia tal como ésta. Frecuentemente una ocasión de profunda paz, gozo, y comunicación con Dios es seguida por depresión, duda, y desaliento. Tal como la noche sigue al día, la tormenta sigue al brillo del sol, las tentaciones y batallas siguen a las bendiciones y exaltaciones.

Había un propósito divino en que la tentación siguiera inme­ diatamente a la bendición. Esto es expresado en el pronuncia­ miento, “Y luego el Espíritu le impulsó al desierto.” (Marcos 1:12).

Aunque Dios nunca tienta a ningún hombre con maldad, sin embargo, El permite que la tentación venga. (Santiago 1:13). Es la voluntad (le Dios que cada hombre sea sometido a una prue­ ba. Parece que cuanto más grande es el ministerio de un hom­ bre, más grande será la tentación que deberá afrontar De esta manera ocurrió con nuestro Señor

C. TENTACION TRIPLE:

REFERENCIA BIBLICA:

1 Juan 2:16 “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre sino del mundo.”

Todo lo que hay en el mundo puede resumirse por este triple mal:

1. Deseo de la carne;
2. Deseo de los ojos;
3. Vanagloria de la vida.

Ambos, Eva y Jesús fueron tentados en esta manera triple:

TENTACION DE EVA (Génesis 3:6):

El árbol “era bueno para comer” - deseo de la carne;
“agradable a los ojos” - deseo de los ojos;
“codiciable para alcanzar - vanagloria de la vida.
la sabiduría.”

TENTACION DE CRISTO:
“Dí a esta piedra que se convierta - deseo de la carne;
en pan. “
“El diablo le mostró todos los reinos - deseo de los ojos;
del mundo.”
“Echate abajo; porque...a sus ángeles - vanagloria de la vida.
mandará acerca de ti, y en sus manos
te sostendrán.”

Eva sucumbió a la tentación porque Satanás logró sembrar una semilla de duda en su corazón. “¿Conque Dios os ha dicho .... ?” (Génesis 3:1). El diablo trató de hacer lo mismo con nuestro Señor En el Jordán la voz de los cielos había declarado: “Este es mi Hijo amado, con quien tengo complacencia.” Ahora llega el diablo sugiriendo una gran duda con el uso de “SI”. “Si tú eres el Hijo de Dios.”

Jesús ganó la victoria util ‘ izando la Palabra de Dios. La victoria llegó por el uso de la Palabra de Dios. “Está escrito” trajo la victoria cada vez.

Esto nos enseña la gran lección de que también podremos obtener la victoria por el uso de la Palabra de Dios.

D. UNA INTERPRETACION MAS PROFUNDA DE LA TENTACION:

Aunque la tentación de Jesús en el desierto pueda ser expli­ cado por el deseo de la carne, el deseo de los ojos, y la vanaglo­ ria de la vida, hay una interpretación más profunda aquí que no debe ser pasado por alto.

1. Utilizar Su poder para su propia satisfacción; administrarse a sí mismo;
2. Usar Su poder como una señal de Su poder, exhibir Su poder para demostración solamente;
3. Utilizar medios terrenales para ganar poder

Marcos 10:45 “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”

Jesús vino para servir a otros. Jesús no era un asceta. El llegó «comiendo y bebiendo.” Sin embargo, si hubiese cedido a la sugerencia, el verdadero propósito de Su venida habría sido derrotado.

Debemos prestar cuidadosa atención a las lecciones que podemos aprender aquí. Muy frecuentemente el ministerio de un hombre está derrotado porque él cede a la tentación de servirse a sí mismo y hacer una ostentación de su ministerio y don, y permítir que su ministerio sea derrotado por una ambición carnal de usar medios impropios para ganar poder

E. LIBERACION DE LA TENTACION POR UN TIEMPO:

REFERENCIA:

Lucas 4:13 “Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo.”

Esta escritura nos enseña que la tentación continuó más ade­ lante, porque el diablo se apartó de Jesús por un tiempo.

Observerrios cuidadosamente la secuencia de los eventos, porque esta, es la forma en que ocurren en la vida de los ver­ daderos cristianos.

1. Bautismo - benedición;
2. Tentación - prueba y sufrimiento;
3. Fortaleza - servido por ángeles.4. Más adeliante la batalla se renueva.
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Lección 9. EL LLAMAMIENTO DE LOS DISCIPULOS

TEXTO: Mateo 4:18-22; 10:2-11; Marcos 1:16-20; 3:13-19;
Lucas 5:1-11; 6:12-19; Juan 1:35-51

A. EL LLAMAMIENTO DE LOS DISCIPULOS:

La palabra “discípulo” significa “aprendiz” y es aplicada a todos los seguidores de Jesús. Todos los apóstoles fueron dis­ cípulos, pero no todos los discípulos fueron apóstoles.

La palabra “apóstol” significa “uno enviado a una mision” o “un misionero.” Jesús sabía que debía tener obreros entrenados para ejercer su ministerio y obra. Estos apóstoles debían ser colaboradores con El al fundar Su iglesia y al evangelizar al mundo.

¿Por qué fueron seleccionados doce? El número doce era el número gubernamental de Dios. El número indicaría que Jesús estaba a punto de establecer el Reino de Dios. Así como había doce hijos de Jacob,’quienes llegaron a ser los fundadores de la nación de Israel, así también los doce apóstoles llegarían a ser los fundadores de la Iglesia.

B. LOS NOMBRES DE LOS APOSTOLES:

Cada uno de los Evangelios Sinópticos da una lista de los doce hombres a quienes Jesús escogió para que estuviesen con El. Esta lista se da también en el primer capítulo del libro de Hechos.

El estudiante deberá estudiar estas listas cuidadosamente para familiarizarse con los nombres de los apóstoles. Aquí están las cuatro listas:

MATEO MARCOS
1. Simón Pedro Simón Pedro
2. Andrés Jacobo
3. Jacobo Juan
4. Juan Andrés

5. Felipe Felipe
6. Bartolomé Bartolomé
7. Tomás Mateo
8. Mateo Tomás
9. Jacobo, hijo de Alfeo Jacobo, hijo de Alfeo
10. Tadeo Tadeo
11. Simón, el Cananista Simón, el Cananista
12. Judas Iscariote Judas Iscariote

LUCAS HECHOS
1. Simón Pedro Pedro
2. Andrés Jacobo
3. Jacobo Juan
4. Juan Andrés
5. Felipe Felipe
6. Bartolomé Tomás
7. Mateo Bartolomé
8. Tomás Mateo
9. Jacobo, hijo de Alfeo Jacobo, hijo de Alfeo
10. Simón, el Zelote Simón, el Zelote
11. Judas, hermano de Jacobo Judas, hermano de Jacobo
12. Judas Iscariote (a esta lista se agregó
el nombre de Matías)

C. LLAMADOS A SER DISCIPULOS:

Habían tres llamamientos definidos dados a los Apóstoles como sigue:

1. Fueron llamados para ser discípulos (aprendices):
Como discípulos podían continuar aún con sus vocaciones de pescadores, etc.
2. Fueron llamados para ser ministros:
Aquí tenían que demostrar una mayor dedicación, dejar sus ocupaciories y vocaciones, y dar todo su tiempo siguiendo y aprendiendo de Jesús.
3. Fueron llamados para ser apóstoles:
Esto tuvo lugar después de la resurrección de Jesús, porque tenían que ser testigos de su resurrección para calificarse para el apostolado; durante este tiempo fueron encargados.

Vamos a estudiar el primer llamamiento como se registra en el primer capítulo del Evangelio de Juan, (Juan 1:35-51):


Aparentemente Andrés y Juan eran discípulos de Juan el Bau­ tista. Un día, estaban parados sobre la ribera del Jordán cuando Juan el Bautista les señaló a Jesús, “He aquí el Cordero de Dios.” Este testimonio personal los condujo a seguir a Jesús. De pronto Jesús se dio vuelta y los miró y les preguntó: “¿Qué buscáis?” Ellos respondieron, “Rabí (Maestro) ¿dónde moras?” Jesús les llamó con la simple invitación, “Venid y ved.”

Inmediatamente, estos dos discípulos, Andrés y Juan, bus­ caron a sus hermanos, Pedro y Jacobo. Andrés fue el primero en encontrar a su hermano, Simón. La deducción es que Juan encontró a su hermano Jacobo más tarde. Jesús le dio un nombre nuevo a Simón, Cefas o Pedro, que significa una piedra. Este nombre era un constante recordatorio de lo que Jesús esperaba que Simón se convirtiera.

El segundo día, Jesús se prepara para viajar a Galilea para comenzar su ministerio. Sin embargo, primeramente llama a Felipe. El llamado era sencillo: “Sígueme”. Esto fue suficiente para Felipe. Sin duda, Andrés y Simón conocían a Felipe y le trajeron a Jesús. De inmediato, Felipe comienza a trabajar para Jesús, y buscó a su amigo, Natanael. Nuevamente la invitación fue muy sencilla: “Ven y ve”.

Cuando Jesús regresa a Galilea y asiste al casamiento en Caná, tuvo seis discípulos: Andrés, Simón Pedro, Juan, Jacobo, Felipe y Natanael. Muy probablemente estos discípulos estu­ vieron con El durante el casamiento en Caná. No obstante, en este tiempo eran todavía discípulos y continuaban con sus ocu­ paciones de pesca, etc.

D. LLAMADOS PARA SER MINISTROS:

Ahora estudiaremos la segunda etapa o paso en el llama­ miento de los discípulos-el llamado para que abandonaran todo y dedicasen todo su tiempo al servicio del Maestro. Esto sucedió en la playa del Mar de Galilea, y el relato se da en cada uno de los Evangelios sinópticos.

En Marcos y Mateo, leemos que Jesús encontró a Pedro y Andrés echando una red al mar y se dirigió a ellos inmediatamente diciendo: “Venid, en pos de mí y os haré pescadores de hombres.” Ellos de inmediato dejaron sus redes y le siguieron. Yendo más adelante, El encontró a Jacobo y a Juan, y estaban remendando sus redes. Jesús también les llamó y ellos respon­ dieron tan pronto como los dos primeros. Dejaron a su padre y a los sirvientes, contratados para que cuidasen de sus barcas.

Lucas nos da una historia más larga. Jesús, al caminar cerca del lago, encontró dos barcas, ambas vacías, porque los pesca­ dores estaban lavando sus redes. Entró en la barca de Simón y le pidió que lo sacara afuera un poco hacia el mar, así podría hablarle a la gente que le había seguido. Luego le dijo a Pedro que echara sus redes. Pedro objetó, porque recién habían llegado después de una noche de pesca inútil. No obstante, Pedro obedeció y ¿ti traer sus redes, éstas tenían tal cantidad de peces que todos quedaron asombrados. Pedro fue agobiado por su propia indignidad. “Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.” Jesús entonces les llamó para que fuesen pescadores de hombres, y ellos abandonaron sus redes.

E. LLAMADOS PARA SER APOSTOLES:

Este relato se da en el capítulo veinte y uno del Evangelio de Juan.
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Lección 10. EL PRIMER AÑO DE MINISTERIO

A. EL ITINERARIO DEL PRIMER AÑO DE MINISTERIO:

Los viajes de Jesús...
B. ALGUNOS EIVENTOS IMPORTANTES EN EL PRIMER AÑO DE JESUS:

Estamos clando una lista en orden cronológico de algunos de los más importantes eventos durante el primer año. Jesús tenía treintaaños de edad.

El propósito de este estudio es dar al estudiante una idea general del ministerio de nuestro Señor durante este primer año. No se ha intentado hacer una lista de todos los eventos, pero sólo de algunos de los más importantes. En la mayoría de los casos, solarriente se da una referencia, aunque muy frecuente­ mente la referencia puede encontrarse en más de un evangelio.

Este año se, llama a veces, “El Año de la Inauguración,”

1. El Bautismo de Jesús en Bet-araba. Mateo 3:13-17

2. La Tentación de Jesús en el Desierto. Mateo 4:1-11

3. El Testirrionio de Juan el Bautista. Juan 1:19-36

4. La Fiesta, de Casamiento en Caná de Galilea. Juan 21-11

5. Jesús visita Capernaum. Juan 2:12

6. Jesús va a Jerusalén para la Pascua. Juan 2:13

7. Jesús purifica el Templo. Juan 2:13-25

8. Jesús enseña a Nicodemo. Juan 31-21

9. Jesús enseña a la mujer junto al pozo. Juan 4:11-42

10. En Caná, Jesús sana al hijo del noble Juan 4:46-54
de Capernaum.

11. Jesús va a Nazaret donde preserva su vida Lucas 4:28-30
por un milagro.
12. Jesús sana a un endemoniado en la Lucas 4:31-37
sinagoga de Capernaum.

13. Jesús sana a la suegra de Pedro. Lucas 4:38-39

14. El llamamiento de los cuatro discípulos, Lucas 5:1-11
Simón y Andrés, Jacobo y Juan.

15. Jesús calma la tempestad. Marcos 4:35-41

16. Jesús sana al endemoniado en Gadara. Marcos 5:1-20

17. Jesús sana a la hija de Jairo. Marcos 5:21-43

18. Jesús sana al paralítico en Capernaum. Lucas 5:18-25

19. Jesús llama a Mateo para que sea un Lucas 5:27-32
discípulo.

C. LA PURIFICACION DEL TEMPLO:

REFERENCIAS BIBLICAS:

Primera Purificación: Juan 2:13-22
Segunda Purificación: Mateo 21:12-13
Marcos 11:15-18
Lucas 19:45-46

Jesús purificó el Templo dos veces durante su ministerio. La primera vez es registrada en el Evangelio de Juan y sucedió al comienzo de su ministerio. La segunda vez es registrada en cada uno de los Evangelios sinópticos y tuvo lugar cerca del fin de su ministerio, el día después de Su entrada triunfal.

Parece que hubo un propósito divino en que estos dos inci­ dentes sucedieran al comienzo y al fin de Su ministerio. En la primera purificación Jesús pudo proclamar Su verdadera auto­ ridad y anunciar Su identidad como el Mesías. También pudo anunciar Su lugar en oposición a la corrupción en la religión de los judíos y demostrar claramente que no iba a comprometerse con el mal. Por la purificación del Templo, se ganó el odio pro­ fundo de Anás y Caifás. La segunda purificación anunció el fin de Su ministerio y causó como consecuencia, Su arresto y juicio.

Aproximaciamente un mes antes de la Pascua, los cambistas abrían sus puestos de venta. Cada judío tenía que pagar el tri­ buto al Templo consistiendo de medio sicio. Cuando los peregrinos comenzaban a llegar a Jerusalén, los cambistas se trasladaban al interior del Templo. Cobraban generalmente alre­ dedor del doce por ciento por el cambio de la moneda judía por las distintas monedas extranjeras. La ganancia anual para el Templo de esta fuente era algo como doscientos mil dólares.

Bajo Anás, el ex-Sumo Sacerdote, se había establecido en el Templo un rrercado para la venta de ovejas, bueyes, tórtolas y palomas. Estos animales tenían que ser inspeccionados por examinadorE,-s quienes cobraban honorarios exhorbitantes. Algunas veces una oveja o una tórtola era vendida a cinco o seis veces su valor Todo este comercio era un sistema de soborno y era una profanación terrible al Templo.

Cuando Jesús observó esta horrible profanación, se llenó con justa y airada indignación. Tomó unos pedazos de cuerda, los tejió y entrelazó y los convirtió en un azote. Luego ahuyentó a las ovejas y a los bueyes del atrio del Templo y rápidamente volcó las mesas de los cambistas de monedas.

Cuando comprendemos la ira y la oposición que fue susci­ tada, podemos ver el tremendo milagro que sucedió. Este fue un acto sobrE!natural. Había algo en la apariencia de Jesús que causó que la multitud sintiese temor de El. Desde el punto de vista normal recordemos que lo acontecido era un acto muy popular, porque la gente odiaba estos mercados y habría apro­ bado y aplaudido lo que fue hecho. Sin duda, los cambistas de monedas fueron tomados por sorpresa y no tuvieron tiempo de organizar una oposición.

Era de esperarse que este acto sería pronto desafiado. Sus enemigos tuvieron la precaución de no antagonizar al público. Llegaron a El con sagacidad, tratanto de tenderle una trampa. “¿Qué señal nos muestras ya que haces esto?” En otras pala­ bras, estaban pidiendo que se les mostrara la identidad de su autoridad. Jesús no entró en la trampa, pero les contestó: “Des­ truid este terrplo, y en tres días lo levantaré.” Jesús se refería a su propio cuerpo, porque sabía que el odio que había suscitado por este acto le costaría Su vida. Durante Su juicio, sus enemi­ gos cambiarc,n sus palabras diciendo que El había dicho: “Yo derribaré...” (Marcos 14:58) y “puedo derribar...” (Mateo 26:61). Jesús no dijo esto; pero dijo: “Destruid este templo...”

En la aplicación, hay algunas lecciones que podemos apren­ der de este incidente en el ministerio de nuestro Señor:

1. Nuestros cuerpos son los templos del Espíritu Santo y nunca deben ser profanados. La actitud de Jesús será la misma hacia la persona que profana su cuerpo como lo fue Su actitud hacia aquellos que profanaron el Templo.

2. Se debe tomar siempre una posición definida contra el pecado. No debe ni puede existir compromiso alguno.
3. Si estamos llenos con el Espíritu Santo, nuestra reacción con­ tra el pecado y la corrupción en la iglesia profesante debe ser la misma que la de Jesús.
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Lección 11. EL SEGUNDO AÑO DE MINISTERIO

A. EL ITINERARIO DEL SEGUNDO AÑO DE MINISTERIO:
B. ALGUNOS EVENTOS IMPORTANTES EN EL SEGUNDO AÑO DEJESUS:


Estamos dando una lista aquí de algunos eventos importantes en el segundo año del ministerio de Jesús. El período de tiempo cubierto es desde el comienzo de la segunda Pascua al comienzo de la tercera Pascua. Jesús tenía entonces treinta y un años de edad.

Algunas veces se llama a este año, “El Año de la Popularidad.”

1. Jesús va de Capernaum a Jerusalén para Juan 5:1
la Pascua.

2. Jesús sana al paralítico junto al Juan 5:2-9
estanque de Betesda.

3. Jesús regresa de Jerusalén a Capernaum.

4. Jesús sana a un hombre con una mano Lucas 6:6-11
seca en el día de Reposo.

5. Jesús va de Capernaum al Monte de las Marcos 3:13
Bienaventuranzas.

6. Los doce Apóstoles son ordenados. Marcos 3:13-19

7. Jesús predica el Sermón en el Monte. Mateo 5, 6, 7

8. Jesús regresa a Capernaum. Mateo 8:5

9. Jesús resucita al hijo de la viuda Lucas 7:12-15
en Naín.

10. La mujer pecadora unge los pies de Lucas 7:36-47
Jesús.

11. Jesús recorre las ciudades y las aldeas Lucas 8:1
de Galilea.

12. Jesús vuelve a visitar Nazaret y la Marcos 6:1-6
gente le rechaza nuevamente.
13. Jesús da instrucciones a los doce y Mateo 10:1; 5-42
les envia a cumplir su misión.

14. Jesús alimenta a cinco mil con cinco Juan 6:1-4
panes y dos pescados.

15. Jesús anda sobre el mar. Juan 6:15-21

C. EL MINISTEIRIO DE JESUS REVELA SU DEIDAD:

Jesús estaba definitivamente preocupado con la idea que sus discípulos debían tener una revelación de su Deidad. Durante su tercer año de ministerio, mientras se hallaban en Cesarea de Filipo, El les dijo: “Y vosotros ¿quién decís que soy yo?” (Mateo 16:15)

Sin embargo, desde el comienzo de Su ministerio y especial­ mente desde, el primer milagro en Caná, Su vida entera y Su ministerio señala su Deidad. Hay tres prerrogativas, entonces es bien concluyente de que El es Dios.

1. Jesus Aceptó La Adoracion:

Mateo14:33 “Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron.”
Mateo 15:25 “Entonces ella vino y se postró ante el...”
Lucas 14:52 “Ellos, después de haberle adorado...”

2. Jesus Perdonó El Pecado:

Lucas 7:48 “Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados.”
Marcos 2:5 “Hijo, tus pecados te son perdonados.”

3. Jesus Es El Creador:

Jesús demostró que El es el Creador por haber:

a. Convertido el agua en vino Juan 2:1-11
b. Alimeritado a los cinco mil Juan 6:1-13
c. Andado sobre el mar Juan 6:19
d. Calmado la tempestad Marcos 4:39
Jesús poseía una naturaleza dual: divinidad y humanidad. El era Dios-hombre, la Palabra Encarnada. Muchas veces El actuó y habló como un hombre; muchas veces actuó y habló como Dios. A medida que estudiamos los cuatro evangelios y la vida de Jesús, esta verdad será constantemente evidente.

Lección 12. EL TERCER AÑO DE MINISTERIO

A. EL ITINERARIO DEL TERCER AÑO DE MINISTERIO:
B. ALGUNOS EVENTOS IMPORTANTES EN EL TERCER AÑO DE JESUS:


Estamos dando una lista aquí de algunos eventos importantes en el tercer año del ministerio de Jesús. El período de tiempo cubre desde el comienzo de la tercera Pascua hasta el domingo de Ramos. Este período es algo menos de un año. Jesús tenía treinta y dos años de edad.

Este año se llama a veces, “El Año de Oposición.”

1. Jesús va a Fenicia. Marcos 7:24

2. Jesús sana a la hija de la mujer cananea. Mateo 15:21-28

3. Jesús va de Fenicia a Decápolis. Marcos 7:31

4. Jesús sana al hombre sordomudo. Marcos 7:32-37

5. Jesús al i menta a más de cuatro mil con Mateo 15:32-39
siete panes y unos pocos pescados.

6. Jesús va a Betsaida. Marcos 8:22

7. Jesús sana a un hombre ciego. Marcos 8:22-26

8. Jesús va de Betsaida a Cesarea de Filipo. Mateo 16:13

9. Jesús va al Monte de la Transfiguración. Lucas 9:28

10. Jesús es transfigurado. Mateo 17:1-13

11. Jesús sana al hijo endemoniado. Marcos 9:17-27

12. Jesús regresa a Capernaum.

13. Jesús instruye y envía a los setenta Lucas 10:1-16
discípulos.

14. Jesús va de Capernaum a través Lucas 17:11
de Samaria a Betania.
15. Jesús sana a diez leprosos cerca de Lucas 17:12-16
Samaria.

16. La gente trae a Jesús una mujer Juan 8:3-11
sorprendicia en adulterio.
17. Jesús asiste a la,fiesta de la Dedicación. Juan 10:22-39

18. Jesús va a Bet-araba. Juan 10:40-42

19. Jesús resucita a Lázaro de la muerte. Juan 11:1-54

20. Jesús visita a Zaqueo, jefe de los Lucas 19:1-28
publicanos.

21. El ciego Bartimeo recibe la vista. Marcos 10:46-52

22. Jesús llega nuevamente a Betania seis Juan 12:1, 9-11
días antes de la Pascua.

23. Jesús entra en Jerusalén aclamado por Mateo 21:1-11
la multitud.

C. LA TRANSFIGURACION:

REFERENCIAS BlBLICAS: Mateo 17:1-9; Marcos 9:2-10;
Lucas 9:28-36

La escena que sucedió en el Monte de la Transfiguración fue una de las más, maravillosas durante los tres años del ministerio de nuestro Señor.

Poco tiempc, antes Jesús había anunciado que debía ir a Jeru­ salén, ser rechazado por los ancianos y los principales sacer­ dotes, y ser rnuerto (Mateo 16:21). Dijo también que sería rescitado al tercer día. Todo esto sus discípulos no podían com­ prender, y llegaron a ser desalentados, deprimidos y desanima­ dos. Pedro, entonces, le empezó a reconvenir al Señor y le dijo: “En ninguna manera esto te acontezca.” Jesús reconoció la influencia del tentador en esto y le contestó: “¡Quítate de delante de mí, Satanás!; porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.”

El camino del hombre es siempre el de mimarse y preservarse a sí mismo. El camino de Dios es el del propio sacrificio. El camino de la cruz conduce a la gloria y a la vida eterna; el de la preservación propia conduce a la muerte. Estas verdades los discípulos no podían comprender.
Era el deseo de Jesús de alentarlos y al mismo tiempo correr el velo para permitirles que diesen un vistazo a la gloria venidera. Jesús apartó a los tres discípulos más espirituales, Pedro, Jacobo y Juan, y los llevó a un monte alto. Evidentemente los otros discípulos aún no estaban listos para ver tan gloriosa escena. A estos mismos discípulos Jesús los llevó a la casa de Jairo cuando resucitó a su hija de la muerte, y luego en Getse­ maní, Jesús los llevó aun más lejos que a los otros. Sin embargo, como veremos, aún estos tres discípulos eran incapaces de comprender completamente lo que habían visto.
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Lección 13. MINISTERIO DE MILAGROS

A. ¿QUE ES UN MILAGRO?

Hechos 4:30 “Mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.”
1 Corintios 12:28 “Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.”
Hay tres palabras en las escrituras que tienen un significado similar: señales, maravillas y milagros. Estos se refieren a fenó­menos sobrenaturales que son presenciados y observados, pero que no pueden ser explicados por los conocimientos del hombre debido a que son efectuados por la intervención directa del poder de Dios.
¿Qué es un milagro?
Se ha dado en definir al milagro como un acto “violatorio a la naturaleza”. Sin embargo, eso no es absolutamente cierto. Sería más preciso decir que, “Un milagro es un fenómeno que es con­trario a lo que nosotros conocemos como naturaleza.” Realmente, no hay nada que constituya un milagro para Dios, porque todo no solo es posible para El, sino que todo es comprendido por El. Solamente para el hombre un extraño fenómeno se le convierte en un milagro.
Dios puede trabajar contrariamente a las leyes naturales que El mismo estableció en el hecho de la creación, y El también puede trabajar en un nivel natural superior que sobrepasaría las simples leyes de la naturaleza conocidas por el hombre. En cualquiera de los casos, se convierte en un milagro para el hombre pero no para Dios.
Para poder ilustrar mejor lo antedicho, pensemos en la ley de la gravedad. Podemos observar un gran avión de propulsión a chorro que pesa varios cientos de toneladas. La ley de la gravedad atrae el avión hacia la tierra y parecería prácticamente imposible que este pesado avión despegara del suelo. Cuando eventual­ mente lo vemos correr por la pista y luego despegar, nos parece un milagro. En realidad, la atracción de la gravedad sigue estando presente, pero otro poder ha tomado su lugar y el avión ha cedido a una ley de fuerza mayor que la de la gravedad.
Hoy en día estamos rodeados de modernos inventos, que cier­tamente hubieran parecido milagros cien años atrás. La radio y la televisión son milagros de la ciencia moderna.
Cuando Dios ejecuta un acto de poder sobrehumano, puede ser que está simplemente trabajando en un nivel superior al de las leyes naturales. De otra manera, El puede suspender todas las leyes naturales y anular todo. Esto lo puede hacer porque El es el Creador.

Por lo tanto, podemos aventurar una simple definición diciendo que: “Un milagro es un hecho sobrenatural el cual puede ser visto y observado por el hombre, pero que se encuentra más allá del entendimiento del hombre.”

B. EL DIOS DE LA CREACION ES EL DIOS DE LOS MILAGROS

El creer en el Creador es creer en el Dios de los milagros. Es imposible creer en uno sin creer en el otro.
Los dos milagros más grandes y maravillosos que superan a todos los demás son la “Creación” y la “Redención del Hombre”. Todos los demás milagros son secundarios en significación com­parados con estos dos asombrosos actos de Dios.
Dios en soberano poder e inteligencia hizo existir el Universo, y ahora sigue sustentando y guiándolo.
La naturaleza tiene un orden pero Dios no está irremediablemente comprometido con aquello al cual hizo existir. La naturaleza es plástica en las manos de su Creador soberano.
Aquí la fe en el “Dios de los Milagros” es un elemento muy importante. Muchas veces la fe se construye y se inspira por la presencia de milagros. De otra forma, la fe es el elemento que mueve la mano de Dios en la ejecución de los milagros. La incre­dulidad puede impedir a Dios el hacer milagros. Jesús fue impe­dido de realizar muchos milagros en su pueblo natal de Nazaret debido a la incredulidad.
Mateo 13:58 “Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.”

C. EL PROPOSITO DE LOS MILAGROS

¿Por qué obró Dios milagros? ¿Por qué sigue El obrando mila­gros? ¿Obró Dios milagros para entretenerse a sí mismo o para entretener al hombre? ¿Obra El estos milagros solamente para demostrar que puede realizar estas cosas? ¿Son actos de capri­cho o de disposición de ánimo? ¿Realiza El estos milagros como un mago extraería un conejo de una galera?
¡Ciertamente que no!
Los milagros no ocurren porque si. Existe un propósito divino detrás de cada uno de los actos de Dios. Casi sin excepción, ellos tienen lugar con el propósito de administrar a las necesidades del hombre. Dios está continuamente llamando al hombre hacia El, y éste es uno de los medios que utiliza. Por medio de sus poderosos milagros, Dios muestra su infinito amor al hombre. Su misericor­dia y compasión se revelan a través de sus milagros. Hasta sus milagros de juicio muchas veces son actos de misericordia. En Egipto sus milagros de juicio contra Faraón mostró su poder ante su gente y reforzó su fe.

D. ¿HA PASADO LA ERA DE LOS MILAGROS?

Los agnósticos y los incrédulos con frecuencia aseguran que la era de los milagros ha pasado. Sin embargo, éste es solamente un argumento vacío de parte de aquellos que no creen en la Biblia. En ningún pasaje de la Biblia ni siquiera se insinúa de que tal cosa sea cierta. Por el contrario la Biblia nos da amplias pruebas de que la era de los milagros no ha pasado-y que Dios sigue haciendo milagros a favor de su gente.
Estamos aún en la Dispensación de la iglesia. La Edad de la Iglesia comenzó en el Aposento Alto en el día de Pentecostés y no se terminará hasta que Jesús venga a arrebatar la novia para Si. Esta Edad de la Iglesia comenzó con muchos milagros y como aún estamos en esta edad, podemos esperar milagros.

Hay solamente un cuerpo, y Jesucristo ha colocado dentro de ese cuerpo el “hacer milagros.”

1 Corintios 12:10 “A otro el hacer milagros: a otro...”
1 Corintios 12:28 “ ... luego los que hacen milagros...”
1 Corintios 12:29 “¿Hacen todos milagros?”

Ciertamente si el hacer milagros ha sido colocado dentro del cuerpo, tenemos todo derecho de presenciar milagros hoy en día.
En la gran Comisión, Jesús comisionó a sus discípulos el hacer milagros como un fruto del ministerio del Evangelio.
Marcos 16:17-18 “...En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”

Se presenta a veces el argumento que en los tiempos de la Biblia, los milagros eran necesarios para establecer la fe y para vencer los poderes de demonios. Si nosotros somos honestos, tendríamos que admitir que nuestra fe está bajo un ataque más grande y el poder demoníaco es más fuerte hoy en día que en cualquier otro tiempo en la historia del hombre. Si fue importante en los tiempos de la Biblia, cuanto más importante es hoy en día que Dios demuestre Su poder realizando milagros.

Gracias a Dios, el día de los milagros todavía está aquí.
Posiblemente la prueba más fuerte de este hecho es el Cristo inmutable, “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.” Hebreos 13:8
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Lección 14. JESUS, EL OBRADOR DE MILAGROS

A. JESUS, EL OBRADOR DE MILAGROS

Juan 21:25 “Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén.”
Hechos 1:1 “En el primer tratado, OH Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar.”
El ministerio de Jesús está repleto de milagros, uno tras otro. El registro de su ministerio contiene una lista continua de milagros.
En esta unidad de estudio, estaremos estudiando treinta y seis milagros que se dan en los cuatro evangelios. Se debe com­prender que la Biblia nos provee solamente de una lista parcial de los milagros ejecutados por nuestro Señor. La deducción es que hay un sinnúmero de ellos que no han sido registrados.
El apóstol Juan aclara bien este hecho cuando escribió que en el mundo no cabrían todos los libros si se escribiese un registro completo de todos los milagros. En el versículo uno de Hechos, capítulo Uno, leemos que en el evangelio de San Lucas solamente se da el registro de lo que Jesús COMENZO a hacer y a enseñar. En otras palabras, lo que nosotros estaremos estudiando serán solamente los milagros que El comenzó a hacer.

B. JESUCRISTO, UN SER MILAGROSO

Juan 1:14 “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros.”

Jesucristo fue y es el Dios-hombre. El fue “Dios manifestado en la carne” (1 Timoteo 3:16). Todo lo que rodea a Jesús es milagroso, Su nacimiento, Su ministerio, Su resurrección y Su ascensión.
Su nacimiento fue un milagro. Si no hubiera tenido lugar un milagro, El jamás podría haber nacido de una virgen. Este fue uno de los grandes milagros de todos los tiempos.
Alguien escribió refiriéndose a Jesús, “¡Hubiera sido un milagro que Jesús no hiciese milagros!” Jesús es un ser tan milagroso en Si mismo, que no nos sorprende el hecho de que ejerció Su poder sobre las enfermedades, los demonios, la muerte y la naturaleza.

C. LOS MILAGROS PRUEBAN LA VERDADERA IDENTIDAD DE JESUS

Lucas 7:21-22 “En esa misma hora sanó a muchos de enferme­dades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio.”
Juan el Bautista envió dos de sus discípulos a Jesús con la pregunta, “¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?” Aparentemente Juan había permitido que algunas dudas se intro­dujeran en su mente con respecto a Jesús. El había anunciado a Jesús en las riberas del Jordán, “He aquí el Cordero de Dios,” pero ahora él se encontraba en duda.
Jesús, en lugar de enviarlos de vuelta con una respuesta sen­cilla les demuestra Su poder ante estos discípulos. Ellos vieron a los ciegos recobrar la vista y fueron testigos de que muchos hom­bres eran aliviados de sus enfermedades, plagas y espíritus malos. Estaban ahora en condiciones de retornar a Juan con pruebas positivas, porque habían visto realmente una demostración del poder de Dios.
No puede haber prueba superior que aquella de los milagros que llevan la evidencia del poder de Dios. Los milagros dieron prueba de la verdadera identidad de nuestro Señor.
Alguien ha dicho que los milagros realizados por nuestro Señor eran sus credenciales. Eran señales que revelaban su verdadera naturaleza y misión. Podemos ver la personalidad y naturaleza de Jesús mismo en cada uno de sus milagros. Por ejemplo:
El milagro de alimentar a la multitud lo revela como el Pan de Vida;
El milagro de la curación del hombre ciego lo revela como la Luz del mundo;
El milagro de resucitar a Lázaro lo revela como la Resurrección y la Vida.

D. LOS MILAGROS PROBARON EL VERDADERO MINISTERIO DE JESUS

Lucas 4:18-21 “El Espíritu del Señor está sobre mí ... Y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos ... Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.”

Mateo 20:28 “Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”

Una cosa que debemos tener siempre en mente es que Jesús no vino a este mundo, para servirse a Si mismo. El vino para servir a otros. Los milagros de nuestro Señor prueban este hecho en forma concluyente. El vino a satisfacer las necesidades de otros.
En ninguna ocasión fue ejecutando un solo milagro para su propio servicio. El era humano, y como tal muchas veces se encontraba cansado y con hambre, pero jamás obró un milagro para satisfacer Sus propias necesidades.
Dos ejemplos que prueban esta aseveración son:

1. Jesús rechazó convertir las piedras en pan cuando tuvo hambre. (Mateo 4:3-4)
2. Jesús rechazó llamar a doce legiones de ángeles cuando fue traicionado y arrestado en Getsemaní. (Mateo 26:53)
Jesús nunca ejecutó milagros con el propósito de exhibir Su poder y entretener a la gente. El no era un mago efectuando milagros para ganarse el aplauso de la gente, ni tampoco efectuó curaciones por dinero. Su ministerio entero lleva testimonio del hecho que El vivió y murió para ministrar a las necesidades de los hombres y mujeres.

E. JESUS DIO PODER A SUS MINISTROS PARA REALIZAR MILAGROS


Lucas 9:1 “Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.”
Lucas 10:17 “Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.”
Juan 14:12 “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.”
Jesús dejó muy en claro que los milagros deberían seguir a la predicación del evangelio. En Marcos 16:17, Jesús dijo, “Y estas señales seguirán a los que creen.” En 1 Corintios 12:10, leemos que “el hacer milagros” es uno de los dones del Espíritu.
Jesús autorizó y comisionó a los doce discípulos y a los setenta para realizar milagros. No obstante, debemos tener claramente en nuestra mente que ningún hombre aparte de Jesús tiene el poder para realizar mila­gros. Si los milagros siguen al ministerio de un hombre, es siem­pre en el “nombre de Jesús” y a través del poder del Espíritu Santo. (Lucas 10:17; Hechos 3:16). Nunca debe tomar el hombre ninguna gloria por lo que ve reali­zarse, porque la gloria siempre pertenecerá a Jesús
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